¿Miedo? Sí, a lo que nos deja Duque

La derecha colombiana tiene miedo —o, mejor, pavor— a que Petro gane las elecciones y se convierta en presidente de Colombia.

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No dudan en manifestarlo cayendo en expresiones que no se habían escuchado en este país, que con sus limitaciones sigue siendo una democracia. Cada cual es dueño de sus miedos y eso debe respetarse. Sin embargo, lo que realmente sorprende es que ese sector del país que lleva tantos años tan cercano al poder ignore olímpicamente lo que está sucediendo en Colombia. Solo una mirada a El País de España produce escalofrío: la mayoría de los titulares de primera página se refieren a la situación de nuestro país.

“Violencia en Colombia: un líder social asesinado cada dos días”, “Las acciones armadas aumentaron en el gobierno Duque”, “Dónde está el honor de los militares colombianos”, “Por qué el centro de Colombia se hunde”. Para corroborar este panorama desolador, The Economist, la reconocida revista internacional, afirma lo siguiente: “El reto del señor Petro no es solamente derrotar a sus rivales… es también seguir vivo”. Pero no solo es el análisis internacional sobre la crisis que vive el país, sino también son las reflexiones de los colombianos que reconocen que estamos de regreso a los peores momentos del conflicto armado, del inmenso poder del narcotráfico. Es decir, fácilmente de nuevo en los 80, cuando, como ahora, hubo amenazas a candidatos presidenciales que se tradujeron en ese momento en los asesinatos que todos conocemos.

¿Les parece poco 11 departamentos durante cuatro días en un paro armado que inmovilizó a los habitantes de decenas de municipios de varias regiones del país después de las declaraciones inocuas del presidente Duque? Es decir, Colombia está nuevamente en guerra y el hecho de vivir cómodamente en ciudades alejadas de esos territorios no puede ocultar la realidad de un conflicto peor, porque estamos frente a un Estado que ha demostrado su impotencia. Si esto no produce miedo, cómo sienten un país con el 70 % de su población pobre o vulnerable sometida a unos niveles de inflación que la tienen con hambre, porque son los alimentos los que están duplicando la ya altísima inflación, del 9 %. Y miren los déficits que economistas, no precisamente de izquierda, están señalando como los retos inmensos que el país enfrenta después de cuatro años de un gobierno que no realizó ninguna de las reformas que tocaba.

Este panorama oscuro sí debe producir miedo, ¿saben por qué? Porque quien llegue a la Presidencia se va a enfrentar a unos retos inmensos y, si no tiene la capacidad de hacer los cambios que afectarán los privilegios que han gozado esos sectores cercanos al poder, la situación terminará en paros y parálisis que ya el país conoce. Esa realidad sí genera pánico basado en una realidad innegable. Si el presidente que llegue hace promesas absurdas que calmen a los sectores privilegiados, será el pueblo el que pedirá, de la forma que todos conocemos, que su vida cambie. Sí hay que tener miedo, pero la verdad es que debe partir de la crítica situación que Duque nos está dejando con un gobierno que ahora, por el pánico a Petro, se le ha olvidado a la derecha colombiana. ¿O es que creen que Duque ha sido un excelente presidente?

[email protected], @CeciliaLopezM