La nueva y la vieja corrupción con Fico

Algunos amigos derechosos (tristemente tengo algunos) se desquitaron hablando maravillas del cierre de campaña de Fico y Lara acá en Neiva.

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Que podía decirles, ellos no aceptan razones. Pero igual, ese evento y sus participantes solo nos muestran que el Huila sigue siendo un departamento conservador y feudal, pegado a los “dotores” y a las maquinarias clientelistas. Eso se vio en la cantidad de dinero metido a esa manifestación y la cumulo de basura dejada después de terminado el evento. No pueden movilizar la gente con el carisma de los candidatos, sino ofreciendo dadivas y promesas de dinero y materiales. La asistencia de los gamonales políticos que han detentado el poder y que han asignado recursos, direccionado decisiones judiciales e incluso manipulado procesos electorales con el propósito de perpetuar su poder político a costa del interés general de la región surcolombiana, es simplemente una ostentación de un liderazgo abusador y corrupto. 
 
La arrogancia de Lara se vio compensada ampliamente, teniendo a todos sus “contradictores” en la alcaldía de Neiva, (Prada, Macías, Triana, Esperanza Andrade, Chávarro, y el enviado de Gorky, los mismos con las mismas) rindiéndole pleitesía asustados por la posibilidad de perder sus privilegios, empezando por el tal Victor Andres Tovar quien no cabía de la felicidad posando con todos los corruptos del departamento, categoría en la cual cayo rápidamente, incluso antes de posesionarse, y con ello se demuestra que el tal Gorkysmo no es un movimiento político sino una “asociación para delinquir” como me decía un conocido abogado. Y otra cosa que mostro la manifestación de narcotraFICO es que la tal “polarización” de la cual ellos hablan tanto, existe y está viva, acá no hay centros, ni tibios que valgan la pena, es el cambio o el continuismo, esa es la polarización que la derecha niega pero que la demuestran en cada evento que realizan. 
 
O sea, la tal manifestación, concreto lo que se puede esperar del continuismo y por otro lado, destapo quién es en realidad Rodrigo Lara y con el, la esencia de los verdes. Lo que se suma a la actitud servil de la campaña de Fajardo, que buscando la tal “remontada” se ha dedicado a la guerra sucia contra los otros candidatos, especialmente contra Petro. El manejo de las redes sociales por lo verdes (ahora los esperanzados) ya no son una opción limpia, como en 2010, cuando Antanas Mockus surfeó una ola verde que resultó ser una marea de espuma que no dio el paso de las redes a los votos. Ahora, los uribistas y los verdes se han unido en un activismo salvaje en las redes, que no se restringe al volanteo digital, también acude a los ataques feroces de las bodegas y de los medios digitales que difunden información falsa y mentirosa, donde se habla de la vida personal de los candidatos y se difunden toda clase de chisme. La maquinaria y el tamal ya no son suficientes.  
 
Y como la tal polarización existe, pero en el caso de esta campaña electoral son siete contra uno, ya nadie habla del centro. Y vemos todos los días, el grueso de las campañas están apelando a las emociones (sobre todo el miedo y el temor) y no a las razones, en ese sentido, la ofensa y la descalificación personal asumen un lugar primordial en los discursos de ciertos candidatos ante la ausencia de propuestas concretas para mejorar el país. Es una degradación del debate político en donde las ideas deben primar sobre el ataque sistemático a los rivales, algo que lastimosamente tiene un eco de impunidad en las redes sociales. Incluso, los ideólogos de la derecha ahora, son Marbelle y Egan Bernal, quienes ponen a “discutir” a las gente en las redes, ya que sus candidatos no tienen una propuesta concreta para los problemas del pais que no sea el orden y la seguridad. 
 
Con toda esa descomunal maquinaria criminal con un candidato maquillado para engañar al pueblo y las clases medias. Federico Gutiérrez, era increible que no saliera con algo presentable en Neiva. Y lógico, que mejor que un personaje como Rodrigo Lara para sumarle a la carta electoral de la vieja oligarquía colombiana para dar continuidad al dominio de los bancos, los generales y las castas políticas que despojan al estado. Por eso, no tuvo ningun problema para convertirse  en la punta de lanza de la tenebrosa Oficina de Envigado, la junta directiva de la rosca paisa que ordena masacres, campañas sucias (como la actual contra el alcalde de Medellín, Daniel Quintero), campañas de limpieza contra los líderes sociales y ex combatientes de las Farc y asesinato del ministro de justicia, Rodrigo Lara Bonilla.