Neiva para la gente

Es paradójico darse cuenta de que Neiva, más que una ciudad construida para los neivanos está diseñada para servir más al carro, e incluso es irónico pensar que el carro -símbolo de la movilidad por excelencia- sea considerado una solución cuando en verdad es un obstáculo.

alt=

Hace un poco más de un siglo, cuando no se habían inventado ni introducido los automóviles en las ciudades, las mismas estaban diseñadas para ser el hábitat del ser humano, pero con la llegada de los automotores, el paradigma cambió. Empezamos a diseñar las ciudades con base en las necesidades de los carros, pero sin tener en cuenta la de los adultos mayores ni los niños de 5 años, las poblaciones más vulnerables.

 

En Estados Unidos, en el año 1900 cuando todavía la población del carro era demasiada baja, no existían las muertes por haber sido atropellado por un carro, sin embargo 7 años después, en 1907 esa cifra era de 500 personas al año. La Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó que actualmente la principal causa de muerte de los jóvenes entre 5 y 15 años es ocasionada por los automóviles y que al menos un peatón muere cada dos minutos producto de ser atropellado por un carro. Nosotros hacemos las ciudades, pero ellas también a nosotros, entre más funcione una ciudad en razón de los carros menos amable es con el peatón o con los usuarios que utilizan la bicicleta.

 

Según los datos de la Secretaría de Movilidad de Neiva, a junio de 2022 el total del parque automotor de Neiva es de una cifra de 77.224; de los cuales 22.783 son motos, 14.060 son camionetas y 27.969 son automóviles, el resto lo conforman vehículos como tractores, buses etc., es decir, que contando motos, automóviles y camionetas Neiva tiene un parque automotor realmente de 64.812. Además, según las cifras del DANE, Neiva cuenta con una población 357.392 habitantes, en otras palabras, la ciudad está diseñada para un 18% de la población. Surge ahora una pregunta inevitable: ¿Por qué construir ciudades para los carros cuando es mucho mayor la población que no cuenta con uno?

 

Ahora piénsenlo desde un punto de vista democrático, si el espacio vial pertenece a todos los ciudadanos por igual, independientemente del vehículo en que se movilicen o de que vayan a pie, ¿no debería darse más espacio a los peatones que a los automóviles? De igual modo, si un bus va con 30 pasajeros ¿No debería tener éste 30 veces más derecho sobre la vía que un carro donde va una sola persona?, un neivano que va en una bicicleta vieja tiene el mismo derecho sobre la vía que alguien que va en un carro de lujo recién salido de la tienda.

 

El neivano que utiliza el transporte público, que camina, o que es ciclista; es el ciudadano ejemplar, no solo contribuyen a la movilidad de la ciudad, sino que son más amables con el medio ambiente y disminuyen la cantidad de accidentes que ocurren. Entonces, si son ciudadanos ejemplares ¿Por qué no darles mayores incentivos? Todos ellos deberían ser los ciudadanos más consentidos y premiados por la alcaldía. Para los que usan el transporte público, que se les dé prioridad en la vía, con rutas que cubran toda la ciudad, con buses limpios y seguros. Para los que caminan, hay que darles aceras de calidad, amplias, bien cuidadas, con rampas; mucha gente no lo sabe, pero las aceras son el sistema de transporte más económico y saludable. Para los que utilizan las ciclas, que tengan ciclorutas de calidad, que cubran un buen porcentaje de la ciudad, y que no tengan posibilidad de ser invadidas por los carros.

 

Por suerte, hay otras ciudades en el mundo que se han dado cuenta de esta situación y empezaron a tomar medidas, como las neerlandesas y las danesas, que son modelos a seguir, porque peatonalizaron las calles de los centros de sus ciudades y sacaron a los carros, además de tener la infraestructura más completa para bicicletas. Como dije en la anterior columna, todavía somos una ciudad pequeña, las decisiones y planeaciones son menos complicadas de implementar, pero se deben tomar ahora.