OPANOTICIAS

Internacional

Colombianos desplazados triunfan en París vendiendo tamales

Dos colombianos, madre e hijo desplazados por la violencia, están triunfando en París, Francia, vendiendo tamales.

Colombianos
Por: William Sabi 19 Feb 2021

Por: William Sabi

19 Feb 2021

 

La pequeña familia en primera instancia tuvo que huir de Colombia hacia Venezuela, luego de que asesinaran al padre de la familia.

"Tuve que salir hacia Venezuela, antes de eso vendimos todo, no le quise informar a mi familia porque ellos también fueron maltratados por la Policía. El papá de mi hijo fue desaparecido (sic)”, reveló Elvita.

Ellos vendieron todas sus pertenencias, y sin contarle nada a nadie, ni siquiera a sus familiares, Elvita Villera y su hijo, Luis Miguel, se fueron hacia Venezuela.

En el vecino país, los colombianos instalaron un puesto de comidas, donde vendían empanadas y arepas, aunque su negocio tuvo gran acogida, desafortunadamente volvieron a ser víctimas de la violencia, por parte de grupos ilegales que los empezaron a extorsionar.

“Puse las denuncias y no salieron al instante, salieron demoradas y varios de ellos se dieron cuenta de que nos estaban yendo muy bien. Nos dijeron que por qué nos iba tan bien y se llenaron de odio y nos discriminaban. Llegaron seis hombres armados y nos sacaron, nos tocó salir con mi hijo“, contó la mujer.

 

La madre e hijo no tuvieron otra opción que emigrar hasta Brasil, donde le recomendaron trasladarse hasta la Guayana Francesa, su última parada, antes de llegar a la capital francesa.

Aunque su comienzo en París no fue fácil, Elvita y su hijo no perdían la esperanza de lograr su sueño y salir adelante.

Los colombianos, en medio de las dificultades, vivieron 8 meses literalmente en la calle, Villera narró que durante tres meses ella y Luis Miguel durmieron en sillas del aeropuerto de París, y luego se fueron a vivir en una carpa en un parque, situación que se extendió durante 8 meses.

"En París fue muy duro porque yo no sabía el idioma, porque es muy duro aprender el francés, dormimos en el aeropuerto tres meses en unas sillas. Después decidimos dormir en el parque, en una carpa", explican.

Madre e hijo le apostaron a su habilidad para la cocina y empezó a vender tamales con sabor colombiano, que poco a poco conquistaron al público francés. El hijo, es el encargado de llevar los domicilios, pues ya se sabe mover perfectamente en la ‘ciudad de la luz’.

Ahora, la familia espera seguir triunfando para poder ayudar a más personas que también pasan por dificultades.

 

 

 

 

 

 


Loading...