Día de libros, escritores y bibliotecas

Preguntarle a un escritor por que escribe, por que publica libros, es de las pregunta cliché que todos ellos han respondido. Por eso, el escritor Alvaro Pombo dice que escribe para fijar la memoria, una forma de “hacer surgir los recuerdos y las imágenes”.

alt=

 

Para volver a vidas anteriores, a las lecturas y los tumbos que cada uno lleva en la mochila, según Arturo Pérez-Reverte. Como vicio solitario, describe Héctor Abad Faciolince. Juan José Millás simplemente respondió;  porque uno no se encuentra bien,. Por afición o por aflicción, dice Gonzalo Hidalgo Bayal. O porque le gustaban las redacciones en el colegio, como descubrió Antonio Muñoz Molina. Y hasta hoy, todos los escritores tienen alguna respuesta. 

 

Para Miguel de León, escritor y columnista de esta medio, simplemente “Escribo por insatisfacción. Si estuviera satisfecho, me limitaría a “vivir la vida”, a cobrar un salario, no a intentar comprenderla mediante la escritura. Claro que al intentar comprenderla, es decir, al escribirla, me doy cuenta de que en realidad la vida resulta muy injusta. Lo cual genera una nueva insatisfacción, pero igual, es superada por el deseo de compartir mi escritura con otras personas. Pero entonces sucede algo curioso, y es que el hecho de descubrir esa imposibilidad me conmueve, admira e impulsa a escribir más y más. Por eso ha trabajado varios géneros, incluso otras expresiones artísticas. Por qué todas las artes se complementan, uno busca dejar constancia y busca el género que mejor se acomoda a eso. Y en mi caso particular, veo el mundo en imágenes, y luego llega la palabra”. 

 

Y esta narrativa  surge porque cada 23 de abril a nivel mundial se celebra el Día Internacional del Libro, con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.  En Colombia coincide igualmente con el Día del Idioma y el Día del Bibliotecario. Tanto en instituciones educativas como centros culturales, se realizan en esta fecha diversas actividades para recordar la importancia de estos mundos.  Es también el día del bibliotecario, declarado así en 1958. 

 

De las bibliotecas y los Bibliotecarios, el poeta nos dice; “Las bibliotecas que yo más quiero son las públicas, porque fui muchacho provinciano en la capital y en ellas me viví juntos a la hambruna y a la avidez de libros. He conocido muchas bibliotecas en mi vida, de todas solo tengo buenos recuerdos y muchas enseñanzas. Yo creo que no puedes aprender a escribir en una universidad. Es un lugar muy malo para los escritores porque los profesores siempre piensan que saben más que uno, y no es cierto. Ellos tienen muchos prejuicios. Digamos: a ellos les gusta Germán Espinosa pero ¿qué pasa si no quieres escribir como Germán Espinosa? (…) La biblioteca, por otro lado, no tiene límites. La información está ahí para que la interpretes. No hay nadie que te diga que pensar, que te diga si eres bueno o no. Lo descubres por uno mismo y ya”.

 

He sido bibliotecario por más de 20 años, es mi proyecto de vida y pienso que es un oficio hermoso. Es organizar una pequeña ciudad  con sus calles y esquinas en donde nosotros guiamos a la comunidad en la apropiación del conocimiento y la educación. Los Bibliotecarios  han realizado un trabajo muy significativo durante la Pandemia.  La Biblioteca Departamental,  al igual que el resto de las bibliotecas públicas, se ha mantenido activa y ha sido recursiva y eficiente en cuanto a la prestación virtual de sus servicios.”

Bibliotecarios del departamento del Huila. Sentado en el suelo, Miguel Dario Polania, coordinador de la Red Departamental de Bibliotecas - Huila