Discapacidades visuales más usuales

Se conoce como discapacidad visual a la disminución o deficiencia de poder ver a un grado tal que medios como el uso de lentes o gafas, no pueden solucionar.

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Según la limitación que tenga el paciente, se puede enmarcar en un tipo de discapacidad. Por lo general, son personas mayores, con un factor de riesgo más alto son las mujeres, quienes padece discapacidades visuales. Conozcamos cuáales son estas. 

¿Cómo sé si tengo o no una discapacidad visual?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la disminución de la capacidad de ver y, por ende, el mal funcionamiento del sistema visual, se conoce como discapacidad visual. Estos problemas no pueden corregirse con lentes de contacto, gafas, tratamiento medicinal o cirugía. Por lo tanto, hablamos de un problema irreversible. 

En consecuencia, ¿la miopía es una discapacidad? Entendiendo que en algunos pacientes es posible corregir este problema por medio de una cirugía refractiva, se puede concluir que no es una discapacidad visual. Más bien, podríamos encuadrarla como una causa o síntoma que puede o no estar presente en una discapacidad visual. 

Para diagnosticar cualquier tipo de problema de la vista e incluso una discapacidad visual, es necesario pedir una cita médica con un profesional de la oftalmología. Se recomienda acudir a estas consultas por lo menos, una vez al año, según el factor de riesgo que tenga el paciente. 

Tipos de discapacidad visual 

Los tipos de discapacidad visual se clasifican según el grado de ceguera que tenga el paciente. A este respecto, se conocen las siguientes: 

  • Parcialmente vidente: Aquel aquel paciente que tiene visión parcial, en uno o los dos ojos. 

  • Baja visión: la agudeza visual es de 20/70 o menor, por lo que no se puede mejorar con lentes de contacto o gafas. 

  • Legalmente ciego: es el paciente con visión corregida 20/200, en el ojo que ve mejor. Si se puede corregir la visión con ayudas visuales, no se considera legalmente ciego. 

  • Totalmente ciego: no puede ver nada. 

¿Qué puede causar una discapacidad visual?

Existen varios factores por los que puede producirse una discapacidad visual. Algunos de los más comunes son: 

  • Glaucoma: al subirse la presión del líquido dentro del aro, la visión disminuye alrededor. En los casos en los que no se detecta la patología a tiempo, se pierde la visión completamente. 

  • Cataratas: el lente natural del ojo se opaca, por lo que, la visión se vuelve difusa hasta que desaparece por completo. En personas mayores, es común padecer de diplopía y fotofobia. 

  • Miopía: esta afección daña la visión de manera que, es difícil ver las cosas que se encuentran lejos. Si la miopía es alta, puede producir que la visión se debilite. De allí que se recomiende hacer la corrección de esta patología con cirugía refractiva. 

  • Retinopatía diabética: los pacientes diabéticos tienen altas probabilidades de sufrir problemas de la vista. Esto a razón que los vasos sanguíneos y las arterias que se encuentran al reverso de los aros que están sobre la retina se dañan, ocasionando una enfermedad ocular diabética. 

¿Cómo comunicarse con una persona con discapacidad visual? 

Si bien es cierto que la ceguera no está relacionada con las habilidades para hablar o escuchar, no quiere decir que no sea difícil comunicarse con ellos. Conocer y entender el espectro de discapacidades visuales, nos ayuda a ser más empáticos con los pacientes con discapacidad visual. 

  • Al momento de dirigirse a ellos, debes identificarte con tu nombre, además de avisarle cuando terminarás la conversación o te retirarás del lugar. 

  • Utilizar un tono de voz natural. Algunas personas suelen gritarles a personas con discapacidad visual. 

  • Ten cuidado de usar artículos que hagan referencia a la visión. Por ejemplo, “mira” o “ve”. Aunque es probable que la persona esté acostumbrada a usarlas, puede que no sea correcto que tú lo hagas. 

  • Utiliza frases que ayuden a describir el olor y el sonido, y que este se relacione con la visión. 

  • Los perros guía no son mascotas, así que hay que respetar su espacio y “trabajo”. 

  • Ofrécele tu brazo a la persona con discapacidad visual. En caso de que acepte tu ofrecimiento, coloca tu codo en su mano para que este te dirija. Camina con naturalidad. 

  • Proporciona herramientas o formatos adecuados al paciente. Por ejemplo, audios, textos digitales, fuente de letra grande y, por supuesto, braille. No obstante, no des por sentado cuál es el que usa la persona, pregúntale.