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Opinión

Un capítulo aparte!

Acaba de pasar la cosecha de flores plásticas y artificiales de toda forma y color, regadas en cuanta esquina o semáforo como casi todos los años, fue una verdadera subienda de llamativos simuladores de cariño, aprecio y amor, con ocasión de la sonada celebración del día del tormento del hombre: La Mujer!.

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Por: Armando Aldana 17 Marz 2020

Por: Armando Aldana

17 Marz 2020

 

Para un dulce, provocativo y cada día más enamorador, para otros ahí más o menos Dios se lo pague, sobre viviendo, sobreaguando y aguantando.

En éstas fechas cada uno o por lo menos la mayoría a su manera y entender, trató de no dejarse echar tierra ni mostrar el cobre, y como fuera se las arregló para dejársele venir a su costilla o candidata a serlo con un detallito o presente que llaman.

Creo si no estoy mal que fue por allá en Alemania, Rusia y Francia de los años mil novecientos catorce, que se dio inicio a esta conmemoración del día internacional de la mujer, en los demás países europeos las mujeres celebraban reuniéndose en mítines los 08 de Marzo, para protestar y solidarizarse con otras mujeres.

En realidad según cuentan los lengüilargos de la historia, el origen puro de ésta celebración fue en 1.909, pero su primera celebración tuvo su escenario en el año siguiente en la segunda conferencia internacional de mujeres socialistas de Copenhague, donde se estableció el 8 de Marzo como El Día Internacional de La Mujer Trabajadora.

Echándole un vistazo al transcurrir cotidiano del tema y muy a pesar que el objetivo desde el comienzo fue el de propender por la igualdad de derechos, mucho me temo que esa igualdad se ha mirado pasar pero muy de reojo, pues no la practican de verdad y al cien creo ni ellas.

Desde que Clara Zetkin se echara al hombro el pantalonudo reto de liderar la causa del sufragio universal para todas y el “levantamiento de las veinte mil”, las hemos visto hombro a hombro con el hombre tratando de hacer patria con dignidad, aunque como casi siempre pasa, muchas de ellas también han entrado a ser parte del mercantilismo avasallador y del estado opresor y desalmado…mandando principios, motivaciones de género y sentimientos de equipo para el carajo.

A pesar de los pesares y sin una flor para darles como agradecimiento por existir, he querido regalarles estas líneas que unidas a todos los homenajes y regalos, merecen y de sobra.

En especial y ya cerrando el escrito quiero decirles que sentí mucho sentimiento de deuda e ingratitud en uno de mis paseos por el Huila rural, cuando recordé a mi madre al ver a una MUJER CAMPESINA cargando no un ramo de flores así fuera de plástico, sino UN TERCIO DE LEÑA sobre sus hombros, caminando kilómetros agachada, sumisa, abandonada de rumbas, de estrenos, regalos y muy seguramente de cariño y afecto.

¿No creen como yo, que ellas merecen… UN CAPÍTULO APARTE?

 

 


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