No es el momento para la alternancia educativa en el departamento del Huila

No es el momento que en nuestro departamento las instituciones educativas vuelvan a la mal llamada alternancia y mucho menos a la presencialidad total, la vida y la salud son primero.

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El Huila está atravesando por un pico de la ´pandemia que no muestra signos de bajar su nivel de agresividad, por el contrario, aumenta su nivel de mortalidad, niños, adolescentes, jóvenes, adultos han fallecido por cuenta del coronavirus en nuestro departamento. Alerta roja hospitalaria se ha tenido que declarar, las unidades de ciudades tanto como intermedias y intensivos al tope, las unidades de hospitalización al 100%, desabastecimiento de oxígeno e insumos médicos, sumados al gran cansancio laboral que existe en el cuerpo médico, esto muchos más argumentos es lo que me lleva de decir que no es el momento para retornar a las aulas.

Desde que inicio la pandemia en nuestro país uno de los sectores que debió cambiar su metodología fue el sector educativo, obligado por el mal llamado COVID 19 , esto conllevo a que muchos sectores de la educación que por años habían estado en la presencialidad cambiaran y le dieran un jiro de casi 3.60 grados a la manera en cómo venían trabajando, virtualidad., esa palabra que muchos estudiantes, docentes, padres de familias conocían pero nunca habían practicado clases en esa modalidad, inicialmente se hablaba que todo era temporal ,pero  termino siendo el nuevo modelo de educación a nivel mundial.

Llevamos ya un año con este virus que sigue azotando sin clemencia la vida de miles de personas en el mundo, el modelo de la virtualidad se tuvo que adoptar por fuerza mayor con el fin de proteger la vida y así evitar más muertes en el mundo.

Hoy por hoy cuando nuestro sistema educativo y de salud es deficiente, el gobierno habla que se debe volver a la presencialidad y a la mal llamada alternancia, con el argumento mediocre que debemos retomar nuestras vidas.

Vergonzosamente las instituciones educativas hoy por hoy no tienen la infraestructura para albergar a todos los estudiantes, como tampoco nuestro sistema de salud tiene el musculo para soportar un posible colapso de la salud publica en nuestro país.

El argumento más fuerte del gobierno nacional es el plan de vacunación que por cierto avanza, pero con miles de reparos, no pongo en objeción la efectividad de la vacuna ya que es la alternativa para seguir salvando miles de vida, pero ni la vacuna ni el gobierno garantiza que nuestros maestros, niños, adolescentes y jóvenes van a estar realmente protegidos ante un virus que ataca y se propaga de manera sigilosa y silenciosa. 

Psicólogos clínicos hoy proponen que dentro de la catedra académica se inicie con urgencia a dictar clases de salud mental, esto con el fin de evitar un inminente colapso de la salud mental, podemos buscar soluciones como las que hoy proponen muchos psicólogos clínicos de nuestro país.

Respeto, pero no comparto el volver a la presencialidad por estos tiempos, más cuando estamos a punto de estrenar la nueva variante delta del COVID en nuestro país, una variante que según estudios científicos es mucho más contagiosa y mortal, creería que es más importante la salud de todos que volver a un aula de clases con el afán de retornar a la presencialidad, la vida, la salud, no tiene precio y es obligación de la institucionalidad colombiana proteger estos dos derechos fundamentales.