Comfamiliar Comfamiliar
Opinión

‘Ni han’ se sabe, peladito

ENTRE CHISTE Y CHANZA Armando Aldana El Colombiano y su Banda Ají

‘Ni
aldana Por: Armando Aldana 02 Jul 2019

Entre más se dedica uno a analizar los comportamientos generales o individuales de los componentes sociales, más en incógnita o duda queda uno, pues somos tan multimillonariamente diversos y extraños que echarle tanta cabeza no resulta recomendable.

Como dice la letra de una de mis composiciones musicales, con intención popular o de despecho que llaman:

“En este mundo hay personas como tú, que son más raras que una vaca a cuadros, no las entiende ni el mismo demonio, y siempre viven que se las lleva el diablo.

Malo si, sí… malo también si no; que ahora no que es que tengo calor, que más ratico, que tengo pudor, y se enfurecen hasta haciendo el amor.

La vaca a cuadros le ha quedado pendeja, y hasta anormal me empieza a parecer, así tenga plumas y diez mil cabezas, mucho más rara es tu forma de ser”.

Somos un completo mar de arena revuelta con hormigas, donde cada uno hace su aporte de rareza y particularidad, pero donde cada uno así sea el más disfuncional, se cree la película de ser el único perfecto, lindo y excepcional.

Nos comportamos de formas tan extrañas, que a veces somos más raros que pescado con cintura de avispa, o huevo con pestañas.

Polémicas y más polémicas, discusiones van, discusiones vienen, cada quien defendiendo su punto de vista y control, unos con razón y convicción propia por naturaleza de sus genes de nacimiento y otros en abundante cantidad enyerbados por el humo cerebral del bien recibido adoctrinamiento.

La clave está en como decía mi abuelita, no matar cabeza ni echarle caspa al asunto, y más bien tratar de pasarla de bacán echándose el cuento de las libertades y democracia, así sigamos pensando que los que nos tocó alrededor están siendo más raros que un toro verde, una gallina con muelas o un elefante bonsai.

Es mejor o aconsejable mis queridos Opa lectores, hacerse uno el de la oreja gacha y no tomar la vida tan en serio pues al final no vamos a salir vivos de ella, gozarla y tomarla como vaya llegando sin rasgarse las vestiduras por rara que nos parezca.

Les recomiendo mejor tomarla con su avena y su pitillo o cogerla suave como dice el costeño de la nalga pronunciada porque se la vive sacando al trabajo de maravilla, no calentar el estrés y acostumbrarnos a saber que somos más raros que avión con pito y parrilla.

¿Qué porqué somos así?… ¡’Ni han’ se sabe peladito!


Loading...
San Pedro Plaza

Comfamiliar