Nada es creíble; ninguna cifra les cuadra

A este gobierno de derecha, dos más dos nunca le da cuatro. Todo el show mediático desde el aeropuerto El Dorado: “El lote procedente de Bélgica trae las primeras 50.000 dosis y es el primer despacho de un lote de 1’650.000 que llegarán en las próximas 3 semanas”.

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Sin embargo, cuando uno mira la distribución de esas dosis presentado por el Ministerio de Salud y comienza uno a sumar, no cuadra con el dato de las 50.000 anunciadas por Duque. Al hacerse la sumatoria de las cantidades a repartir en todos los departamentos, serían en total 49.972, es decir, quedarían faltando 208 anticuerpos. Y eso, solo mirando el mapa que ellos hicieron público, otra cosa es la resolución 0168 del 16 de febrero de 2021, documento oficial firmado por el ministro de Salud, Fernando Ruiz, este registra que el número de dosis a repartir es de 50.070, es decir, 70 aplicaciones más de las anunciadas por Duque.  ¿Entonces?

Y si uno habla de cifras, ahora la JEP nos dice que los falsos positivos serían unos 6.402, mientras que la Fiscalía siempre nos ha engañado diciendo que “solamente” eran 2.248 víctimas. Igualmente, nos dice la JEP que el 78 % de estos falsos positivos se realizaron durante el gobierno de Uribe, es decir, entre los años 2002 y 2008. Igual sucede con otros números macabros; En el año 2020 fueron asesinados 310 de líderes sociales y defensores de derechos humanos, y este año la cifras están creciendo, lo mismo en masacres y en asesinato de excombatientes, según datos de Indepaz. Sin embargo, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, reporta solo 198 homicidios a líderes sociales y defensores de derechos humanos y eso, desde el 7 de agosto de 2018, es decir durante lo que va corrido del gobierno de Duque.  Y en todos los casos, son cifras oficiales.

Más allá de los números, lo peor, es cuando el subpresidente  saca pecho en el manejo de las vacunas y de la pandemia. Sin embargo, el instituto Lowey y Bloomberg ubica a Colombia en el puesto 96 de 98 países que peor han manejado la pandemia así el subpresidente insista en lo contrario en su espurio programa. Y lo peor es que no hay posibilidades de arreglar las cosas. En cambio, el 14 de febrero Chile había vacunado, en doce días, a dos millones de personas, y mantiene su estrategia de vacunar 200.000 ciudadanos diariamente, mientras el subpresidente confirmo alegremente que en la primera semana ya se habían vacunado 30.000 colombianos. Y Chile lo hizo simplemente, comprando vacunas desde mayo del año pasado, Mientras que el gobierno de Duque se debatía en el entrabamiento jurídico para corregir la ley que impedía autorizar las negociaciones pertinentes y solo hasta finales de octubre, Duque se puso pilas con el tema de las vacunas.

Por eso, “desde finales de 2020 y lo que va corrido de este año, ha sido una narrativa satanizante, evasiva, engañosa, sobre un plan de vacunación sin vacunas, que solo ha generado frustración y desconfianza de los colombianos hacia el gobierno” (Fernando Galindo, El Espectador). Incluso, a un año de iniciar la pandemia y en  pleno segundo pico, con nuevas variantes del virus que amenazan la salud pública y una gran cantidad de la población que sigue vulnerable, la falta de claridad sobre el manejo el tema y especialmente la llegada de las vacunas, ha creado creando la sensación de que el Gobierno no se está moviendo suficientemente rápido ni con la contundencia necesaria para contener la enfermedad. Igualmente, confirmando su ineptitud y el marcado interés por trabajar solo por mezquinos intereses personal. 

Por eso, ninguna cifra les cuadra, ninguna cifra es creíble: Ahora quiere seguir desgobernando dos años más, es decir 6 años en total, cuando lo constitucional son 4 años. Y todas esas mentiras y el mal manejo de la pandemia por parte del presidente Duque arroja 45.000 mil muertos y a finales de febrero pueden ser 65.000 son las cifras que, hoy por hoy, miramos los colombianos. Pero más que una mentira, la infamia de este gobierno, es dedicar mayor presupuesto al gasto de armas y reducir el presupuesto de inversión social a pesar de que el mismo subpresidente admitió que existe “una deuda vieja” con el sistema de salud de 300 millones de dólares. Y todo eso, cuando Colombia necesita  embarcarse en la agenda de inversión social más ambiciosa de su historia, y dejar de responder a la necesidad con represión y violencia.