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Opinión

Los Doctores no son tantos

La costumbre de llamar doctor a todo aquel que observamos con corbata o que para nosotros refleja un grado de influencia, ha minimizado un término que en colombia y el mundo es sinónimo de esfuerzo y sacrificio académico para quien lo ostenta.

Los
Jorge García Quiroga Por: Jorge Garcia Quiroga 05 Agos 2019

El título de “doctor” que es el reconocimiento para quien ha recibido el rango académico más alto, lo escuchamos a diario en las calles de nuestro país, reflejando de paso nuestro desconocimiento, pero en la gran mayoría de casos nuestra idiosincrasia de aduladores. Es común también en algunas oportunidades que ante las exigencias de unos cuantos que han pasado por la academia y que por suerte tienen un nivel gerarquico superior, pero que no tienen el maximo nivel de postgrado entregado por una universidad, termínenos por darles el título sin merecerlo.

Es común decirles doctores a los abogados, ingenieros, médicos, políticos, también a muchos otros sin importar el título que tengan, si pudiéramos llevar una estadística de cuantas veces en un día mencionamos esta palabra, nos sorprenderíamos.

 

En colombia por cada millón de habitantes 8 personas se gradúan de doctorado, una cifra muy baja que refleja porque estamos lejos de ser una potencia académica, mientras en Estados Unidos se gradúan 20 doctores por cada millón de habitantes. El contraste con otros países es triste pero es una realidad por eso considero que debemos valorar socialmente a quien gasta más de 24 años de su vida estudiando para conseguir este logro académico.

 

Un doctor de verdad es quien ha dedicado su vida a la investigación, así como a producir conocimientos, es quien enaltece los departamentos de las universidades con sus trabajos que son los primeros en mostrar en las revistas científicas, en las visitas y auditorías del Ministerio de Educación Nacional y en los procesos de acreditacion sus perfiles son fundamentales.

Las decepciones de los doctores “verdaderos” son numerosas, no solo por la falta de reconocimiento social, también pasa por lo económico, sus sueldos no son acorde a lo invertido y la mayoría de veces esos conocimientos científicos contrastan con laboratorios vacíos en sus sitios de trabajo, sumado a ello les corresponde lidiar para conseguir migajas y sacar adelante sus proyectos investigativos que en la gran mayoría es una actividad secundaria en relación al objeto para el cual fueron contratados, perdiendo la razón fundamental del logro académico.

Desde el entendido que el lenguaje es la capacidad del ser humano de expresar pensamientos y sentímientos por medio de la palabra, mi sentimiento es dejar de decirle doctor a cualquiera, es de reconocerle ese honor a quien se lo merece, a quienes con esfuerzo han logrado la más alta dignidad académica, muchos mas en colombia donde acceder a la educación superior es un privilegio. Mi sentimiento es querer dejar un mensaje en la sociedad para quitarle esa sensación de júbilo de aquellos que disfrutan de un estatus sin merecerlo y que en la gran mayoría desconocen su significado.


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