La mujer talibán

Variados y muy complejos son los acontecimientos de Afganistán. Sin embargo, me voy a centrar en la lucha que libran actualmente las mujeres afganas. Su lucha es también nuestra, es la lucha de las mujeres en Colombia, la de los hombres en Colombia. Es la lucha por el surgimiento del ser humano.

alt=

 

Por lo tanto, tendré un enfoque filosófico, literario, religioso. Este enfoque visualiza el ser humano desde la altura hacia abajo. Va de lo general a lo particular, diferente al científico que va de lo particular a lo general.

Comencemos por imaginar un talibán en nuestra tertulia. Yo le haré algunas preguntas y supondré las posibles respuestas:

Señor talibán, ¿ustedes practican el amor entre los hombres?

Sí. Pensamos que el amor puro debe existir entre los hombres.

Entonces, ¿qué sucede con las mujeres? ¿No las aman?

No porque ellas fueron creadas para la reproducción.

Entonces, ¿ustedes practican el homosexualismo?

No. De hecho, nosotros castigamos duramente el homosexualismo. Lo castigamos con la muerte.

¿Cómo explicar esa realidad tan confusa?

Los homosexuales no tienen esposas. Nosotros sí. Lo que pasa es que a las mujeres no les profesamos amor. Las utilizamos para la reproducción. El amor, el afecto, lo usamos entre los hombres.

Esta situación de la mujer en la sociedad de Afganistán se debe a una interpretación demasiado tradicional de El Corán. No olvidemos que es el texto religioso, La Biblia para ellos. Por lo tanto, es un texto abierto. Quiere decir que admite múltiples interpretaciones. Y en ese país predomina la interpretación más tradicional, más conservadora.

La historia de la mujer afgana ha sido similar en casi todo el mundo. Han sido sometidas a las diversas interpretaciones del PODER. Algunas veces, los jefes de estados, les conceden ciertas libertades; pero otras veces, se las arrebatan. Miremos como ha sido su historia durante el siglo XX.

Afganistán entró en el siglo XX siendo un reinado. Lo gobernó Amanulá Khan hasta 1929. Éste fue reformista y concedió algunos derechos a las mujeres afganas.

Fue derrotado por Muhammed Nadir Shah quien gobernó hasta 1933. Este gobernante le arrebató los derechos que les había concedido el anterior mandatario.

El nuevo jefe, Muhammed Zahir Shah, gobernó entre 1933 y 1973. Les concedió muchos derechos a la mujer afgana por poseer cultura occidental. Fue un mandatario reformista.

Los derechos de la mujer afgana aumentaron durante el mandato de Muhammed Daoud Khan entre 1973 y 1978. Su visión izquierdista le permitió un gobierno reformista.

Durante la Guerra Fría, guerra entre Estados Unidos y la Unión Soviética, dos potencias surgidas en la Segunda Guerra Mundial, por repartirse el mundo. Por tal razón, entre 1978 y 1996, entra a gobernar el Partido Comunista de Afganistán. Por su ideología de corte marxista es un gobierno reformista. Las reformas tratan de encajarla en su visión.

Los talibanes, pertenecientes a una de las etnias más populosa del país, seguidores tradicionales de la ley islámica, huyeron más allá de las fronteras. Recibieron apoyo de los Estados Unidos y finalmente derrocaron a la Unión Soviética. Ejercieron el gobierno entre 1996 y 2001, periodo en que borraron todos los derechos adquiridos por las mujeres otorgados por los anteriores mandatarios.

Los talibanes, en su lucha cultural contra occidente, y todos los vejámenes sufridos por las potencias económicas, apoyaron Al Qaeda. Derribaron las torres gemelas en los Estados Unidos. Hecho que el país del Norte justificó para invadir Afganistán y derrocar a los talibanes en 2001. A partir de ese año hasta el presente, hubo un gobierno títere de los Estados Unidos el que le concedió muchos derechos a la mujer afgana por la bandera democrática con la que USA invade territorios extraños.

Hoy, cuando vuelven los talibanes al poder, la represión contra la mujer y la pérdida de sus derechos, parecen inminentes.

Pero este acontecimiento histórico lo miramos desde un punto de vista filosófico. Nietzsche consideraba que el hombre es un puente entre la bestia y el ser humano. La humanidad se encuentra entre dos fuerzas: la del mono ancestral que no quiere desaparecer, la tradicional conservadora. Y otra que lo empuja, que lo lleva el desarrollo humano, al superhombre.

“El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre -una cuerda sobre un abismo-“.

La interpretación tradicional de El Corán, al igual que la interpretación tradicional de cualquier libro religioso, recuerdan la fuerza ancestral, la fuerza que nos amarra el pasado, a la bestia, al orangután. Y la fuerza que no se empuja hacia adelante corresponde al desarrollo de la conciencia humana. Al súper-hombre según Nietzsche.

Esta misma cosmovisión la expresa Carlos Marx desde el punto de vista histórico. Considera que el ser humano camina hacia una sociedad comunista. El mismo comunismo antiguo, pero esta vez completamente desarrollado comunismo científico.

El comunismo es un sistema social sin clases con una forma de propiedad pública de los medios de producción y con la plena igualdad social de todos los miembros de la sociedad.

Percepción que encaja perfectamente en el ambiente literario. Recordemos las palabras que don Quijote comparte con Sancho en una de esas tardes en que conversaban en mitad de la pradera:

    –Dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío.

Percepción que coincide con el de la Biblia, con el concepto bíblico de La Tierra Prometida:

“¡Es una tierra donde abundan la leche y la miel!”.

Según Erich Fromm, gran estudioso del texto bíblico, las metáforas de “leche” y “miel” referencian la plenitud tanto del estómago como del espíritu. El ser humano en la plenitud de sus facultades físicas y mentales, las indicadas para así emprender el camino al “súper hombre”, a un ser humano superior, muy lejos del chimpancé, muy cerca del hombre “creado a imagen y semejanza de Dios” según La Biblia.

Lucha universal. Se sucede en Europa y Estados Unidos, en África y América del Sur, en Afganistán y en Colombia. Lucha de las mujeres afganas y las colombianas. Lucha que no sólo es ideológica, sino humana.

Y las mujeres afganas han dado un paso adelante. Entendieron que nada pueden esperar de ninguna potencia, de ningún gobernante. Nadie las salvará, sólo ellas mismas.

Por eso han salido a las calles de Kabul. Han enfrentado la ferocidad criminal y retardataria de los talibanes. No se han amilanado frente a los disparos del ejército. -un ejército no es más que un grupo de chimpancés con uniforme-. Van hacia adelante. Tal vez ya entendieron que es lucha universal y excesivamente larga como son todas las luchas contra el demonio del animal que nos habita, que aún no logramos superar.