¿Es Neiva una ciudad feliz?

La felicidad es lo único que realmente importa, es difícil de definir e imposible de medir. En pocas palabras, se podría definir como la realización del potencial humano, pero más allá de entrar a un debate de como alcanzarla, el enfoque de esta columna es la desigualdad que la impide.

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Neiva, la ciudad epicentro donde la mayoría de opitas pasan sus días, nos puede ofrecer una igualdad en calidad de vida para TODOS, y por todos me refiero a pobres y ricos. Por supuesto, más allá de lo obvio como que los niños tengan acceso a buenos colegios públicos, atención prenatal de calidad, entre otros. Una ciudad como Neiva puede y DEBE ofrecer a sus ciudadanos la posibilidad de que estos accedan a campos verdes o campos deportivos, sin la necesidad de que estos tengan una casa de campo o que sean miembros de un club social, debe ser una ciudad donde sus habitantes puedan tomar clases de música, pintura e ir a eventos culturales, INDEPENDIENTEMENTE de sus ingresos. Yo les pregunto a los lectores: ¿Cuántos museos tiene Neiva? ¿Han ido? ¿Saben dónde están? ¿Tenemos un plan cultural diferente a las fiestas de San Pedro?

 

 

 

En una buena ciudad las personas de todos los ingresos se encuentran como iguales, sin embargo, en nuestra ciudad - como es típico de otras colombianas - los ciudadanos de ingresos altos solo se encuentran con los de ingresos bajos en situaciones que los separan por jerarquías. Por ejemplo, el gerente de una empresa y el conserje que limpia el baño de esa empresa. Una ciudad feliz, es aquella donde ninguno de sus habitantes se sienta excluido o inferior respecto de otros, una buena ciudad es la que genera y crea espacios donde las personas se encuentren como iguales en las aceras, parques, transporte público, eventos deportivos y actividades culturales.

 

 

 

Personalmente me siento orgulloso de ser neivano y amo nuestra ciudad, pero seamos críticos: ¿Es Neiva una buena ciudad? ¿Somos felices en Neiva?, son preguntas para reflexionar que como neivanos nos lo debemos cuestionar, pues una buena ciudad es aquella que es capaz de retener y atraer personas calificadas, productivas y creativas, a turistas e inversionistas; puntos claves para el desarrollo económico de la ciudad.

 

 

 

Reparo aun así un lado positivo y es que Neiva todavía es una ciudad pequeña, todavía se está a tiempo de cambiar y generar políticas para que la ciudad crezca y se desarrolle óptimamente, pues en estos momentos no es difícil adquirir 3 hectáreas para construir un parque accesible para todos, pero tal vez en 20 años donde estaban esas hectáreas si será imposible demoler complejos de edificios para hacer parques.