En memoria de Rodrigo Manrique Medina

El 4 de junio del segundo año del covid-19, dejó de existir uno de los intelectuales más importantes del departamento del Huila, Nacido en Baraya, Rodrigo Manrique Medina, quien fuera Gobernador, académico ilustre que irrigó conocimiento en el área de la economía en instituciones tan prestigiosas como la Universidad Nacional de Colombia.

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Tuve el privilegio de ser su alumno, en el primer semestre en la facultad de Ciencias Económicas, profesor y decano de la facultad de economía de la U. Externado de Colombia, donde gozo del aprecio y reconocimiento de la comunidad académica.

Seguidor de las ideas económicas de Lauchin Currie, economista canadiense y nacionalizado colombiano, quien fuera asesor del gobierno norteamericano y también director de la carrera de economía de la UNal. Su texto guía fue el (Manual de Teoría Económica) del Nobel Paul Samuelson (1970), neokeynesiano reconocido en el ámbito internacional Lo recuerdo como un hombre de buenas maneras, con un profundo conocimiento de lo público y con una gran estructura metodológica que combinaba con el apego a las instituciones, disertación respetuosa de las ideas y la discusión argumentada entre amigos y contradictores. Una frase muy socorrida era “es cuestión de valores” y recordaba que Samuelson decía: La realidad no es blanca ni es negra sino gris y con lunares.

Era un hombre de profundas ideas liberales, no polarizaba, tenía el don del consenso y capacidad para el discurso, siempre profundo y reflexivo. A mi regreso de México, dónde adelanté una maestría en urbanismo, tuve el honor de ser invitado por Rodrigo para ejercer la catedra en la U. Externado, en el área de planeación y desarrollo regional, lo que me permitió tomar combinar con el ejercicio de la docencia en la UNal y abrirme paso para crecer profesionalmente.

Con él compartí la terna para gobernación que entonces propuso el dirigente huilense Guillermo Plazas Alcid, que además completaba por Rodrigo Manrique Vandame, de la cual resultó elegido para ser Gobernador del Departamento, dignidad que llevó con suficiencia y en la que demostró toda su experiencia como un gran economista y planificador.

Me correspondió ser rector de la Universidad Surcolombiana durante su mandato, contar su respaldo como miembro del Consejo Superior, para lograr el cumplimiento de los objetivos misionales, mostrando su aprecio por la universidad, canalizando recursos y apoyando desde las iniciativas que presentamos para que la Usco pudiera consolidarse académicamente. Recuerdo que durante su gobierno, comunidades campesinas de El Pato, El Gauyabero y Marquetalia hicieron una movilización llegando al parque Santander en pleno centro de Neiva, que le preocupó mucho y solicitó nuestro concurso para que como Rector, atendiera una comisión que planteara soluciones a sus reclamos. Era fundamental escuchar su voz y propusimos un plan de alfabetización que en ese momento eran fundamentales y que tenían que ver con un plan de alfabetización, acceso a la educación pública, fortalecimiento de los sectores agrícola y pecuario, lo cual quedó establecido en un plan de acción que hizo posible el retorno de esas comunidades a sus lugares de origen. Tras su paso por la Gobernación, Rodrigo Manrique, se radica en la capital del país, restablece sus asesorías al más alto nivel, estructura una fundación llamad FINES, orientada a la implementación de políticas de desarrollo regional y nacional, que contó con el apoyo de profesionales como Luis Bernardo Flores, Cesar González, Gabriel Misas, Alberto Corchuelo entre otros. Logramos consolidar una gran amistad, su oficina era un lugar de permanente encuentro para tertulias y disertaciones culturales y políticas y fue allí donde presente mi tesis de maestría que se llamó “La Ciudad Latinoamericana un Caos Organizado” que presentara el sociólogo Orlando Fals Borda.

Debo decir que era un economista riguroso, de gran formación, extraordinario docente, visionario para el desarrollo de proyectos empresariales. Aunque al final de la jornada se retiró a una finca campestre siempre se mantuvo muy activo, incluso en sus aspiraciones políticas.

La última vez que nos vimos, asistió como invitado especial al lanzamiento de mi reciente libro, “Colombia frente a los escenarios del pacifico”, Allí tomó la palabra para expresar su complacencia por el trabajo presentado y mostró su orgullo, al recordar que fui su alumno de introducción a la economía. Siempre lo llame “profesor Manrique”. Expreso mis condolencias y solidaridad a sus hermanos en especial a Alfonso, a Elsa su esposa, hijos, y demás familiares.

Paz en su tumba….