El gobierno del cambio con las mujeres

La inclusión y participación de mujeres de diversos orígenes en roles políticos es un elemento esencial de un sector público sólido, diverso y representativo.

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El diseño de sistemas políticos y de gobernanza sensibles al género puede promover el acceso de las mujeres a la toma de decisiones y contribuir a la inclusión de una amplia gama de voces, experiencias e ideas en el proceso de formulación de políticas públicas. Varios estudios han demostrado que el acceso de las mujeres al liderazgo público contribuye a un entorno político más colaborativo. La investigación de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) muestra que la desigualdad tiende a ser menor en países con una mayor proporción de mujeres en las legislaturas. Además, la inclusión de mujeres en el gobierno ejecutivo, como ministras, por ejemplo, tiende a correlacionarse con la confianza pública en los gobiernos nacionales. 
La participación de las mujeres en los procesos políticos de gobierno es imperativa para una democracia próspera. Cuando las mujeres participamos en la política hay una mayor capacidad de respuesta a las necesidades de los ciudadanos, una mayor cooperación entre partidos y líneas étnicas, y una mayor paz y estabilidad. La Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 establecieron las bases para la participación política equitativa y el poder compartido entre mujeres y hombres en la toma de decisiones, lo que estableció un objetivo internacional para la igualdad de género en la política. Desde la Declaración de 1995, muchos países han establecido sistemas de cuotas para lograr estos objetivos.
En América Latina, las mujeres ocupan más del 30% de los escaños parlamentarios como resultado de estas cuotas de género. La región ha sido líder mundial en mujeres que ocupan puestos de alto nivel, incluso como jefas de estado. Si bien la región ha avanzado mucho para incluir a las mujeres en la política, los cargos más comunes ocupados por mujeres se centran en la igualdad de género y la familia. 
Existen cuotas que exigen la representación de mujeres, en Colombia se alcanzó el 30% de las curules en el Congreso, estas serán ocupadas por mujeres en el cuatrienio. El incremento de la participación femenina en el legislativo, evidencia la importancia que los temas de mujer van a tener en la vida política y demás escenarios del país, lo cual se reconoce con los resultados obtenidos. Además de lo dicho anteriormente, es importante señalar que las medidas afirmativas impulsadas desde el Congreso de la República han funcionado, permitiendo derribar los mitos frente a la participación de las mujeres en política, sí hay mujeres que estamos listas para participar en política, pero también los partidos tienen una gran responsabilidad en el impulso de estos liderazgos y la preparación de más mujeres para participar en la arena pública. Aumentar la inclusión política de las mujeres en Colombia reducirá la violencia y creará políticas de paz y seguridad más efectivas, ya que los tratados tienen un 64% menos de probabilidades de fracasar cuando se incluye a la sociedad civil y las organizaciones de mujeres. Además, el riesgo de reinicio del conflicto casi se elimina cuando las mujeres constituyen al menos el 35% del cuerpo legislativo de un país.
El gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez llega con una agenda claramente feminista, los votos de las mujeres fueron decisivos en el resultado final de la carrera presidencial y la presencia de una figura tan poderosa como la de la vicepresidenta ha dado al movimiento feminista razones para el optimismo frente al gran número de retos pendientes en la agenda de género. Francia Márquez es la garantía de que las mujeres vamos a tener voz y decisión en el alto gobierno. 
Es necesario tener muy presentes las propuestas de género del nuevo Gobierno, porque los compromisos adquiridos son muchos. En su programa el presidente electo se comprometió a que las mujeres vamos a tener la oportunidad de ocupar por lo menos el 50% de los cargos del Estado. En los primeros anuncios de gabinete y altos cargos ya han sido designadas varias ministras y la expectativa es que se mantenga la idea de la representación política paritaria. Sin embargo, más allá de sumar mujeres en los ministerios, también necesitamos que esta administración sea paritaria en todos los niveles (departamentos administrativos, superintendencias y demás entidades descentralizadas), se trata de lograr las reformas con enfoque de género que respondan a necesidades históricas.
El próximo 7 de agosto inicia formalmente el Gobierno de Gustavo Petro; el presidente ya había anunciado que su fórmula vicepresidencial, Francia Márquez, sería también la ministra de la Igualdad, un nuevo ministerio que busca conformar Petro para cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres, fortalecer la figura de la madre cabeza de familia y focalizar estrategias en beneficio de la mujer. La santandereana, dramaturga Patricia Ariza será la nueva Ministra de Cultura. Carolina Corcho - Ministra de Salud es politóloga, médica psiquiatra e investigadora en salud pública y temas sociales. Fue vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana. Susana Muhamad - Ministra de Ambiente es una politóloga, ambientalista y política colombiana, miembro del partido Colombia Humana. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Los Andes y cursó una maestría en Gestión y Planeación del Desarrollo Sostenible en la Universidad de Stellenbosch de Suráfrica. Fue Secretaria de Ambiente y Secretaria General de Bogotá entre 2012 y 2015; y concejal de Bogotá para el periodo 2020-2023. Cecilia López – Ministra de Agricultura, es economista y estuvo en la cartera de Agricultura en el gobierno de Ernesto Samper. Igualmente fue ministra de Ambiente y directora de Planeación Nacional. López fue senadora de la República para el periodo 2006-2010. Leonor Zalabata Torres, lideresa social Arhuaca será Embajadora ante la ONU en Nueva York. Patricia Tobón, abogada Embera y comisionada de la Verdad dirigirá la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. 
Presidente Gustavo Petro, si hace una mirada a los territorios, las mujeres huilenses somos excepcionales, con experiencia laboral, conocedoras de las necesidades reales de la región, las mujeres estamos preparadas para asumir cargos de alto nivel en el Gobierno Nacional y realizar aportes importantes para el desarrollo de nuestro departamento.  Nika Cuellar, exitosa empresaria huilense, fue candidata al Senado por el Pacto Histórico, desempeñó un importante trabajo en la Coordinación de la campaña de Gustavo Petro en el Huila. Nika es amable, carismática, tiene experiencia administrativa y los méritos para ser parte del Nuevo Gobierno o para ser una figura clave de cara a las elecciones regionales.
Las dos Representantes a la Cámara por el departamento del Huila, Flora Perdomo y Leyla Rincón tienen grandes retos también con las mujeres, entre ellos: avanzar en la garantía de derechos humanos para las mujeres, como la reforma político electoral para promover la participación de las mujeres y sanción de las violencias políticas; impulsar el Acuerdo de Paz para defender los derechos de las mujeres víctimas, defensoras de derechos humanos y constructoras de paz; avanzar hacia la incorporación de una economía de cuidado, especialmente para las mujeres que vivan en la ruralidad; garantizar el derecho a una vida libre de violencias a través de la implementación de seguimientos para prevenir y sancionar; desarrollar una agenda de equidad a través de una reforma fiscal que mantenga el empleo de las mujeres; y nuestra participación en política. Es urgente trabajar desde el legislativo para hacer seguimiento al presupuesto destinado para la Política Pública de Equidad de Género para las Mujeres.
La visibilidad de la mujer es la primera herramienta de este cambio y la igualdad de género, la condición necesaria e indudable para el desarrollo de toda sociedad. Hay demasiado camino por recorrer para alcanzar esa igualdad, este Nuevo Gobierno está comprometido de manera férrea en su consecución. 
Todas las mujeres y niñas podemos tener la oportunidad de disfrutar del pleno ejercicio de los derechos humanos. Hay que continuar con la lucha hasta eliminar toda violencia contra las mujeres y las niñas. No podemos detenernos hasta que las mujeres participemos en todos los procesos de toma de decisiones. Las mujeres han luchado y seguimos luchando todavía por defender cosas que en 2022 deberían estar garantizadas sin ningún tipo de lucha, estamos más cerca de alcanzar la igualdad, condición imprescindible para lograr un mundo más sostenible, equitativo y justo. Un mundo mejor. Quiero que por fin Colombia sea mujer, como una de sus líneas programáticas en la campaña de Gustavo Petro. La promesa está escrita en papel y en su discurso, tengo la confianza que esta vez no se quede en tinta y palabras.