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El alias de los pobres en el sistema criminal

La justicia para los de ruana arranca con el remoquete, luego de caer en manos de la ley tras cometer algún delito.

El
Por: Fernando Amezquita 17 Nov 2020

Por: Fernando Amezquita

17 Nov 2020

 

Una estigmatización ligeramente inconstitucional sojuzga a los débiles. Veamos esta historia ocurrida en la ciudad de Neiva, para acompañar en firme nuestras afirmaciones sobre el escabroso tema del encarte judicial a nivel del pueblo raso: Presa de un extraño nerviosismo, la consejera social Marta hojeó muy rápidamente una revista del movimiento bolivariano, clandestino para la época, y la devolvió en pocas horas a su dueño.

Como trabajaba en un almacén de productos esotéricos en la ciudad, cercano al palacio de justicia y muy visitado por los cooperantes de la seguridad democrática, entró en pánico. Apenas alcanzó a deletrear un artículo central firmado por un economista académico, referente al grado de miserabilidad de los colombianos que, según la nota, alcanzaba a por lo menos el 90 por ciento de ellos, al tiempo que planteaba allí mismo la fórmula de una nueva estratificación socio-económica.

La menuda mujer vendía servicios de cartomancia y era toda una experta en los velones de colores y en el uso de menjurjes para la buena suerte. Al devolver afanosamente la publicación a su dueño dijo:”Malo malo me esposan y me muestran en la prensa con el alias de la Bruja…”, tras considerar seriamente que las autoridades podrían encartarla, y someterla al escarnio público sin ningún empacho, en virtud de su humilde condición de vendedora de mostrador, con sueldo a destajo.

Una plutocrática costumbre

Esta práctica de las autoridades, que se puede considerar degradante en Colombia, hizo carrera y tiene que ver con el bautizo que reciben los sospechosos de cometer delitos cuando son identificados a través de apodos. Y esos apelativos acompañan a nombres y apellidos en la reseña de las autoridades, al parecer sin la oportunidad de un pataleo a los perjudicados, y sin derechos fundamentales que valgan.

A veces, los esbirros toman el sobrenombre con el que se conoce al individuo en el barrio, y si no existe el mote, el funcionario judicial se lo coloca basado en la profesión u oficio. Si se trata de un desempleado entonces el mismo primer nombre pasa a convertirse en el alias y, entre comillas, acompaña el reporte a la prensa. En los últimos años hasta los reclutas eran obligados en el DAS, antes de prestar el servicio, a tener un remoquete incorporado en su identificación personal, y en el procedimiento eran remitidos a la antigua  oficina de policía judicial en la carrera primera con calle octava de Neiva, donde funcionaba la “pila bautismal”, para lo de su competencia…

Pareciera existir un ánimo perverso que naturaliza la proclividad al delito en cabeza de los humildes y desheredados de la fortuna, desde la cima administrativa. Y no hay réplica ni tutela contra el estado de punición y de aflicción en el que pueden caer los colombianos de abajo. Pero lo más grave es que en el ámbito popular, los propios afectados se reconocen muchas veces como piltrafas humanas y hasta escorias de un sistema que reproduce la condición de miserabilidad a partir del cuánto tienes, cuánto vales, que inmortalizara el maestro Villamil.

Una gran sorpresa nos llevamos al consultar a un abogado-periodista de la ciudad, directivo de un gremio del sector, Gerardo Castro Perdomo, que sin ser estrictamente penalista, no dudó en manifestar que en el Huila nos identificamos con el apodo ( ¡ ) y agregó que eso facilita el trabajo de las autoridades en la labor de identificación durante los interrogatorios. Se puede decir que existen funcionarios judiciales expertos en colocar sobrenombres y que parecen gozar de su poder de señalamiento, especialmente si el encartado es un insolvente.

En la práctica, aparentemente, dictan la sentencia condenatoria antes de tiempo, mientras preparan el prontuario de aquel desgraciado que cae en sus garras, con la inesperada matrícula gratis en la universidad del crimen.

 

 

 

 

 

 


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