Bibliotecas públicas en alerta roja

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Bibliotecas públicas en alerta roja


Dos eventos importantes se desarrollaron esta semana que termina. Si bien fueron de importancia para el sector cultural, no tuvieron la trascendencia que merecían ante los ojos de los medios de comunicación, ocupados con los sabios planteamientos políticos de Polo Polo y con el “importante” ascenso del Atlético Huila a la primera división.

 Primero, el Encuentro de Bibliotecarios Huilenses termino con una carta al señor Gobernador, ya que los bibliotecarios del departamento manifestaron su preocupación por el estado de algunas bibliotecas municipales, lo que ellos calificaron como “delicada”. Y en Barranquilla, se reunieron los coordinadores de las Redes Departamentales de Bibliotecas Públicas, quienes igualmente manifestaron su preocupación ante el retroceso que se manifiesta en el Plan de Desarrollo por el Cambio, con el proceso bibliotecario del país.  

En concreto, el Plan de desarrollo en discusión, no nombra las bibliotecas públicas para nada. Uno de los sectores más visibles y de mayor impacto cultural, por el papel tan importante de las bibliotecas públicas como agentes de transformación social, promoción del desarrollo de la ciudadanía, apropiación del espacio público y dinamización de la economía local. Además, múltiples estudios  ofrecen una muestra fiable de la necesaria inversión en las bibliotecas para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Sin embargo, el Plan de Desarrollo entendido como un Plan  “en transición hacia la paz, basada en el fortalecimiento de la democracia, el PND 2022-2026 pone sus mayores énfasis en la disminución de las desigualdades y en la superación de las injusticias que les son propias”, palabras de inicio y que pensábamos eran un apoyo y un fortalecimiento al Plan de Lectura y Bibliotecas, no incluye ni un solo punto para ello.  

La primera sorpresa es vincular nuevamente, la cultura con el deporte;  “pacto por la cultura, el arte y el deporte” o sea la cultura regresa a sr un simple elemento de recreación. Y acá, hay que recordar como la izquierda colombiana nunca ha tenido una propuesta seria y coherente para el sector cultural. Y esa ha sido una gran decepción y una eterna discusión de los creadores colombianos. Por eso no sorprende cuando el Plan de Desarrollo define; “reconoceremos el valor de los y las artistas como sujetos creativos y deliberativos, concertando espacios de participación con las comunidades. Fortaleceremos espacios culturales academias de artes y oficios, festivales de arte y cultura, carnavales, entre otros”. O sea como siempre, solo nos llamaran para ser animadores  de festivales, carnavales y otros, lo que siempre se ha hecho, pero no se fortalecerán los procesos de construcción de ciudadanía, ni muchos menos los proceso que han demostrado ser una necesidad para la paz y la convivencia.  

Es un retroceso grande; no hay una mención sobre el fomento de la lectura en los niños, niñas y jóvenes o sobre el apoyo al sector editorial, la literatura es casi inexistente en el plan de gobierno radicado, lo ven solo como un entorno económico. No hay ideas en torno a la lectura o al impulso de esta, no se habla de la Red de Bibliotecas Públicas ni de las bibliotecas municipales, no se ha planteado un proyecto para direccionar la promoción de la lectura. Mirando el Plan de Desarrollo uno siente, que el sector cultura es una materia de relleno para el gobierno, olvidando que las Bibliotecas públicas, por ejemplo; son importantes para una transición tanto en el conflicto armado como en lo personal.   

Y si por esos lados llueve, por estos lados no escampa. Por que como dijeron los bibliotecarios huilenses en su Encuentro; “varia bibliotecas de los treinta y siete municipios se encuentran cerradas, sino también porque otras tantas, además de cerradas prácticamente están destruidas”. Situación que no pareces importarles mucho a los alcaldes. Por acá, lo que falta es simplemente voluntad política para seguir adelante con el sueño de construir un departamento lector. El sector bibliotecario queda preocupado con todas estas actitudes, pero igual, abierto a construir un nuevo pais a partir de estos espacios culturales.

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