Comfamiliar
Opinión

Acabar lo que queda del estado social de derecho

Acabar


La oposición que está haciendo el Centro Demoniaco a la convivencia y la paz de los colombianos, es feroz. Una oposición rabiosa y despiadada que solo puede atribuirse a quien considera que le han quitado algo que le pertenece: el negocio de la guerra.

Podríamos pensar que esta derecha montaraz no concibe, tal y como asegura la historia reciente, perder sus privilegios. Es una derecha sucia y mentirosa, corrupta y sectaria, que no asume las derrotas, que parece capaz de cualquier cosa para volver a gobernar con las armas y la corrupción. Solo desde semejante deformidad democrática puede entenderse cómo políticos de primera línea son capaces de convertir el embuste en ideología, insultando de esta manera la inteligencia de los colombianos, poniendo en entredicho la calidad del sistema democrático, y atentando contra los principios básicos de la dignidad y la honradez políticas.

Y lo peor, con el apoyo del periodismo, dispuestos a engrandecer cualquier miseria que estos personajes digan o hagan. Difícil buscar en los medios algo objetivo, que denuncie a aquellos que han hecho de la mentira la esencia de su discurso. Y su última jugada tiene que ver justamente con la Corte Constitucional y su decisión de permitir el consumo de licor y sustancias psicoactivas en espacios públicos, fallo con el que tumbó dos disposiciones del Código de Policía que lo prohibían. Incluso, llamar a la gente a tomarse la calle como lo dijo Uribe, buscando enlodar y crear mal ambiente contra la Corte y con ello abrir espacio a su fantasía, una super Corte de bolsillo, en donde se agrupen los seis altos tribunales en uno solo, acabando con la JEP y la Corte Constitucional.

La Corte aseguró que la prohibición del Código era general y amplia, y limitaba de forma irrazonable el consumo en la calle. Esa generalización, dice la Corte, no es adecuada porque hay casos en los que no se la necesita para mantener la convivencia y la tranquilidad de los colombianos y porque hay otros instrumentos de policía que sirven para intervenir las situaciones en las que se afecte a terceros. Como estaba la norma en el código de policía, afectaba tanto a reuniones familiares en parques, donde hay asados y consumo de cerveza, el consumo de licor en playas, o a quien decide fumar un cigarrillo de marihuana cuando va por la calle, aun cuando esas circunstancias no afectan a los demás. Por eso, se entiende, que siguen existiendo restricciones locales y reglamentos internos que se siguen aplicando, y que establecen restricciones para el consumo de licor y sustancias psicoactivas y que su regulación la sigue conservando las autoridades.

Sin embargo, como muchas situaciones más, la aclaración de la Corte no fue escuchada, no le gustó a la uribestia. Por eso, el exministro Juan Fernando Cristo, se pronunció fuertemente al respecto: "No les gusta la ONU. No les gusta la Corte Constitucional. Menos la Sala Penal de la Corte. Tampoco el Banco de la República. La Paz no les gusta. Mucho menos la JEP. En fin, no les gusta la democracia ni la autonomía e independencia de los poderes en Colombia". Solo les gusta la guerra y la corrupción, dos elementos que siempre van de la mano.


Loading...
San Pedro Plaza

mya