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Congresistas huilenses y el compromiso moral con la paz

Congresistas


Huila es un departamento que no es ajeno a la violencia y zozobra generada por guerrillas y paramilitares en Colombia por más de medio siglo.

Por: Christian Valencia

Huila es un departamento que no es ajeno a la violencia y zozobra generada por guerrillas y paramilitares en Colombia por más de medio siglo. Son miles las familias huilenses que han sufrido la pérdida de seres queridos en diferentes circunstancias. Son miles las personas que han llorado los asesinatos a sangre fría de sus hijos, hermanos, padres y familiares. Y aún, quienes no han sido tocados directamente por la violencia, han observado y escuchado desgarradoras historias de huilenses y colombianos que nunca superaron la desgracia de vivir en medio del conflicto armado, una guerra interna en la que han sido obligados a ser protagonistas.

Nuestra tierra opita, con más de 159 mil víctimas del conflicto armado registradas –podrían ser más–, según estadísticas de la Unidad para la Atención y Reparación a las Víctimas, ha soportado un gran número de desplazamientos forzados que sobrecargaron la acción de respuesta de los municipios, generando afectaciones sociales y económicas que en su momento se transformaron en exclusión e intolerancia, en lugar, de solidaridad y estabilización socioeconómica digna, inclusión social y reparación moral de las familias afectadas por la violencia.

Hoy cuando vemos los esfuerzos por reparar a las víctimas, juzgar a los responsables de crímenes de lesa humanidad y detener el sufrimiento de millones de familias colombianas y centeneras de huilenses afectados en gran parte por la guerrilla de las Farc –hoy partido político–, lo menos que podemos exigir de quienes nos representan en el Congreso de la República, es una decidida participación en defensa del proceso de paz, y todos los componentes que lo configuran y garantizan que se avance hacia la construcción de un país con múltiples oportunidades de crecimiento y mejores condiciones de desarrollo.

Es lamentable ver congresistas huilenses haciendo política en contra de la paz, avanzando en contravía de la realidad del departamento y el país, y desestimando las buenas intenciones de frenar la pérdida de vidas humanas, afectaciones ambientales, económicas y sociales que ha provocado la violencia armada con más de 8 millones 400 mil víctimas –según la Unidad para las Víctimas–, que ubican en esta guerra absurda a Colombia como el país con mayor desplazamiento interno en el mundo, de acuerdo al informe de Internal Displacement Monitoring Centre y la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR.

Son respetables sus posiciones personales, pero es inaudito como voceros de una región tan golpeada por la violencia, que utilicen la paz con intereses politiqueros que confunden a la ciudadanía y polarizan el país. El perdón y la reconciliación como hemos visto en Sudáfrica, Nepal, Indonesia, Guatemala, Sudán del Sur y Angola, por nombrar algunos casos, son acciones necesarias en todo proceso de finalización de conflictos, y en Colombia, como se expresa en el artículo 22 de la Constitución Política, “la paz es un derecho y deber de obligatorio cumplimiento”, un propósito que requiere compromiso y participación de todos los estamentos de la sociedad.

Para fortuna de quienes le apostamos a largo plazo a un país en paz, vemos congresistas huilenses que defienden el proceso con determinación y sin titubeo, como lo hemos visto con el Partido Liberal y Cambio Radical, con presencia en Senado y Cámara, desde donde han llevado las banderas de un pueblo que no aguanta más tristeza, olvido e injusticia.

Hay que construir sobre lo construido, intentar superar el resentimiento con perdón, avanzar y nunca olvidar que luego de más de 260 mil muertos –Según el Centro Nacional de Memoria Histórica– hay una pequeña luz en el camino, que nos permitirá resurgir como país en medio de las cenizas, para caminar poco a poco hacia un futuro, no utópico, en el que podamos disfrutar de la vida al lado de nuestras familias sin miedo y dolor.

Confianza para soñar”

Son muchas las anécdotas que me vienen a la mente. El estilo con el que hacíamos periodismo en Opanoticias que combinábamos con aventuras e historias. La camaradería entre jóvenes periodistas que se unieron al boom de las tecnologías y la información cuando pocos o nadie lo intentaba, y la pasión por informar a la ciudadanía de manera oportuna y alternativa sobre sucesos de la región el país y el mundo.

Cada logro que teníamos lo sentíamos como propio y eso se debía a que nos sentíamos literalmente en familia, con flexibilidad para trabajar y confianza para soñar. Hoy, cuando Opanoticias goza de reputación y mayor reconocimiento entre sus lectores, se ha convertido en referente informativo en la región e influenciador de periodistas hacia nuevas plataformas tecnológicas de periodismo digital. Son 10 años de consolidación, aprendizaje y fortalecimiento, pero también una década de mucho esfuerzo, sacrificio, entrega y resultados de los que me alegra y enorgullece haber participado. Enhorabuena Juan y que sean muchísimos años más.

PERFIL

Christian Valencia es comunicador cocial y periodista de la Universidad Surcolombiana; en su trayectoria profesional ha laborado en empresas y medios de comunicación como ‘Suregión’, periódico institucional ‘Desde la U’, Cámara de Comercio de Neiva, Opanoticias, diario ‘La Nación’, Radio Surcolombiana, la Gobernación del Huila y Aguas del Huila. También ha colaborado para el periódico ‘El Tiempo’ como periodista freelance y como conferencista TIC para el programa ‘En TIC Confío’ del Ministerio Tecnologías de Información y las Comunicaciones. Como emprendedor fundador de Enlastic y el medio digital de noticias ‘Don Politikón’


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