Cúcuta en una encrucijada con el ELN, disidencias de las FARC y el Clan del Golfo

Ataques a civiles, a la fuerza pública e incluso al presidente Duque, son ejemplos de la violencia aguda que se vive en Norte de Santander

alt=

La reapertura de la frontera en Cúcuta y el asesinato de dos jóvenes en Tibú, volvieron a poner en el radar de las autoridades a Santander, sobretodo porque en lo que va de 2021, Santander fue epicentro de atentados contra la brigada 30 del Ejército y el ataque al presidente Iván Duque. 

Fuentes explicaron que existe una disputa a muerte entre sujetos que quieren controlar las rutas del narcotráfico, claves por su ubicación fronteriza. En este lugar confluyen todos: ELN, las disidencias de las FARC, los pelusos, el Clan del Golfo además de grupos ilegales venezolanos. 

Wilfredo Cañizares, director de la Fundación Progresar, cuenta que los laboratorios de cocaína, que por lo general son instalados en zonas rurales, lo están instalando en el área metropolitana de la ciudad. 

Tanto Cañizares como las autoridades desconocen como ingresaron al territorio, aunque conocen su intención: Disputar las rutas del narcotráfico, que controla guerrilla del ELN. Para ello, la gente de Otoniel optó por aliarse con 150 hombres de los peludos, quienes en los últimos años han sido el foco de las autoridades. 

De acuerdo a fuentes del Ejército, los frentes Juan Fernando Porras Martínez y Luis Enrique León, del ELN, hacen presencia en zona fronteriza y son los que mandan la parada en producción y comercialización de cocaína. 

 

Entérese: Emergencia en Barrancabermeja: Fuerte explosión en oleoducto