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Coronavirus al acecho. China aterrorizada por la epidemia.

Hoy amanecieron las calles de China llenas de mensajes y carteles donde expresan “Lávense bien las manos, usen máscara”, esta es una iniciativa del gobierno.

Coronavirus
Por: Mai Editor 11 Feb 2020

Por: Mai Editor

11 Feb 2020

La iniciativa se dio por el regreso de los ciudadanos a sus trabajos después de las vacaciones del año nuevo lunar y tras las cientos de críticas por la lenta reacción del gobierno ante la epidemia, que no se hicieron esperar con la muerte del médico que habría advertido sobre el impacto del virus en el país asiático y que fue ignorado y acusado de causar el caos. Desde hace más de dos semanas, el gigantesco país de 1.400 millones de habitantes se encuentra paralizado con la aparición de un virus que ya infectó a más de 42.000 personas.

Y aunque la cifra de contagiados solo equivale al 0,0026 por ciento de su población, el brote, que surgió en diciembre, tiene confinados y aterrorizados a todos los ciudadanos chinos, que no salen de sus casas desde finales de enero. 

Zhao Yiling, una ciudadana de China que es ama de casa de 57 años, aseguró estar aterrorizada, pero mencionó que sigue todas las instrucciones del comité de su barrio, que se volvió una especie de patrulla de salud, y del Partido Comunista Chino. "El comité dijo que hay que ser paciente y no salir, por eso no salgo, obedezco", explicó la mujer. 
Las entradas de las residencias están adornadas con grandes banderolas con mensajes de letras blancas y fondo rojo para luchar contra la epidemia. "Detectar, alertar, aislar y tratar lo antes posible", expresa una de las tantas pancartas.

En la radio y la televisión, se repiten los mismos mensajes: "No salgan, no abran las ventana, lávense bien las manos, usen máscara", repiten los medios oficiales, que declararon una "guerra popular" contra la epidemia. "Alcemos la bandera de Partido frente a la epidemia", reza otro eslógan en Zhejiang, una provincia del este del país muy afectada por el virus.

Nada ni nadie se pueden salvar de esta campaña. Aunque en Hubei, los mensajes no son solo de prevención, sino que son amenazantes contra los posibles contagiados. "Los que no declaran su fiebre son enemigos", dice una pancarta en un distrito de Hubei. En este mismo distrito, puesto en cuarentena, otro mensaje busca infundir miedo: "Visitarse es matarse unos a otros. Reunirse es correr hacia el suicidio".

Los dirigente chinos "se sienten un poco culpables de haber reaccionado tan lentamente al principio y ahora reaccionan exageradamente", apuntó el sinólogo Jean-Pierre Cabestan, de la universidad bautista de Hong Kong.

Según él, la "gran campaña de movilización" en curso quiere demostrar que "el presidente Xi Jinping y el Partido están movilizados" para que la gente aplique las normas de prudencia y para "controlar la información".

A pesar de la psicosis, algunos se resisten a cumplir las normas. "El comité del barrio vino a decirme que tenía que cerrar pero me negué", dijo un hombre que lleva junto a su mujer un restaurante en Pekín, el último abierto en su calle, y que no quiso dar su nombre por miedo a represalias. "Prestamos atención con la cocina, todo es muy limpio. Cerrar no cambaría nada", afirmó sin llevar máscara, en su restaurante vacío.


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