Cuatro capturados de las disidencias de las Farc en Neiva y Tello

El trabajo articulado entre el Gaula del Departamento de Policía Huila, Gaula Militar de la Novena Brigada y la Seccional de Inteligencia de la Policía Metropolitana de Neiva, permitieron neutralizar las pretensiones de fortalecimiento del andamiaje financiero del Grupo Armado Organizado Residual, compañía Óscar el Mocho de la Segunda Marquetalia.

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Meses de labores de investigación permitieron que un Juez de Control de Garantías emitiera cuatro órdenes de captura, por los delitos de concierto para delinquir con fines extorsivos y extorsión agravada. Las capturas se hicieron efectivas en los municipios de Tello y Neiva.

Se trata de Yuli Katherine Callejas, de 23 años, alias “Adri” o “La Negra”, quien sería la compañera sentimental del cabecilla de la Segunda Marquetalia, conocido como el Loco Ferney, José Ernesto Almario Reyes de 47 años, alias “Chichotes”, Miguel Ángel Santos Charry de 40 años, alias “Miguel” y Sergio Reyes Bautista de 21 años, alias “Sergio”.

Estas cuatro personas según las labores investigaciones tenían su radio de acción delictivo en los municipios del norte del Huila donde mediante grafitis, distribución de panfletos, visitas a lugares de residencias, mensajes y llamadas intimidatorias, exigían cuantiosas sumas de dinero a cambio de no realizar atentados contra la humanidad de las víctimas y sus familias, permitiéndoles continuar en la zona.

Así mismo, estarían perturbando la tranquilidad de la comunidad en general de los municipios de Tello, Baraya, Neiva, Algeciras y corregimientos de Vegalarga y San Antonio, más exactamente a los comerciantes y ganaderos identificándose como integrantes de las FARC-EP.

Se estableció dentro de la investigación, que la actividad ilícita de la extorsión y los diferentes roles que cubrió todo el ilícito, así como otros más, son liderados por Yuli Katerine Callejas Yate, Alias “Adri”, cabecilla de la Comisión Primera Compañía GAO-r “Segunda Marquetalia”, sería la encargada de coordinar las extorsiones a comerciantes, agricultores y empresarios.

Sus acciones se dirigían especialmente contra los gremios agrícolas y ganaderos a quienes hacían exigencias entre los 2.000.000 y 50.000.000 de pesos.

La articulación enmarcada en el Plan Ípsilon: la unión de fuerzas por la seguridad y convivencia en el Huila, sigue siendo contundente contra quienes, aprovechando el potencial económico del Departamento, actúan en contra de la ley.