Con fertilizante orgánico cafeteros mejoraron su puntuación en taza

Productores de café agremiados en el Grupo Asociativo Riveras del Magdalena en Pitalito no solo le apuestan a los cafés especiales, sino que decidieron elaborar su propio fertilizante, para mejorar la producción del grano.

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Alejandro Ortiz Perdomo, presidente del Grupo Asociativo Riveras del Magdalena, cuenta la experiencia de la organización conformada por 50 caficultores, quienes decidieron darle un plus  a su producto para diferenciarlo en medio de un mercado muy competitivo.

 

La organización se formó de la mano del SENA en cata de café, lo que les permite hoy producir cafés personalizados a la medida y exigencias del cliente, ya sea una tienda, un supermercado, o un comprador especializado.  Y ese trabajo lo vigila celosamente el propio Alejandro, desde la producción, recolección, beneficio, y transformación, pues como experto en tostión se esmera para garantizar que el producto cumpla con las características solicitadas.

 

“Nuestro trabajo se ha decantado en los cafés especiales, y ya llevamos 8 años trabajándole al tema, lo que nos permite hoy contar con más de 30 perfiles de sabor muy definidos, y más de 20 variedades. Estamos en la capacidad de producir cafés personalizados mediante procesos como natural, honey, lavados, semi-lavados, de 400 o más horas, y derivados para no desaprovechar nada de la cosecha, y avanzar en el fortalecimiento de la economía circular”, sostiene el señor Ortíz.   

Pero el esfuerzo y búsqueda de la perfección no terminan ahí. Conscientes del impacto que tienen los agroquímicos en los suelos, el agua, y los propios productos, los caficultores se embarcaron en un proyecto encaminado hacia una agricultura limpia que les permitiera no solo aprovechar los residuos generados en el proceso de beneficio, sino entregar un café con calidad superior.

En ese trasegar de pruebas y errores, investigar, formarse, y volver a intentar, hoy empiezan a producir sus propios abonos elaborados con residuos como mucilago, cacota de café, y otros elementos vegetales, que son combinados con minerales que se explotan en el Huila, y microorganismos de montaña, que dan como resultado un producto amigable con el medio ambiente, recuperador de suelos, y con buenos resultados en las cosechas, pues mejoran el ecosistema productivo, y reducen el uso de fertilizantes químicos en un 50%.