Las obras de misericordia en pandemia

Hace un año en un programa de televisión donde los concursantes son los mismos brutos.

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De siempre como los participantes del Canal 1, se dejaron de ganar un millón  de pesos por no saber las obras de misericordia-le dieron gabela de una-  y a otro se le olvidó uno de los diez mandamientos.

A mis lectores les traigo en esta columna las 7 obras de misericordia materiales por si los invitan a concursar: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, visitar a los enfermos, dar hospedaje al peregrino, vestir al desnudo, visitar a los presos, enterrar a los muertos.

Dios en su infinita sabiduría y Francisco en la  pandemia nos han  eximido de varios y otros el gobierno por decreto presidencial. Si no hay comida en la casa menos para otros, agua  si les damos en bolsita. Ni por el chiras visitamos a los  enfermos menos a la novia. Hospedaje menos porque no hay cama para tanta gente. Una que otra camiseta de la Selección Colombia para cubrir su media desnudez. Ni por el putas acercarnos a las cárceles. A los muertos no los dejan enterrar,  en un frasco del escaso y valorizado alcohol nos entregan las cenizas sin certificarnos el DANE si es nuestro pariente, buen  primor.

Jodida la vaina para cumplir con las siete obras ordenadas por Dios. Muchos colombianos están aguantando filo, no han  podido beber agua porque las Empresas Públicas les cerraron el grifo, llevan más de un año sin visitar a su familiar encanado y hay muchas demandas porque internas  sin visita conyugal han tenido gemelitos.

Traigo a esta columna cuando el gobierno inició la entrega de viviendas gratis o casi gratis y se me acercó un habitante del  río Las Ceibas para quejarse porque llevaba 20 años soportando en su  cambuche crecientes,  sol en medio de cartones y oscuridad  y no lo habían tenido en cuenta para acceder a una  vivienda digna.  Otros desplazados o recién llegados a la ciudad habían salido favorecidos. Neivanos a las orillas del río  asentados por la violencia fueron  marginados. No había derecho.

De política o de migración nada sé y por eso pregunto  a los congresistas amigos o entendidos en la materia  son  congruentes  esas medidas  para los hermanos venezolanos , mientras miles de  colombianos siguen sin techo, niños muriendo por desnutrición y sin salud, sin estudio, sin agua potable, maltrato intrafamiliar en aumento, líderes sociales masacrados diariamente, un salario mínimo irrisorio, asesinos ambientales, corrupción con liderazgo mundial, funcionarios ineptos y caos donde las alianzas políticas favorecen a un solo movimiento. Liberales, la U, Cambio Radical son cómplices del desmangurre nacional. Sordos y mudos  donde están permitiendo que Gustavo Francisco capitalice  el descontento nacional.

Tranquilos paisanos estamos en  el Edén porque hay organismos  que aplauden a Ivancho en lugar de sacar al sátrapa narco de Maduro.

RIP por el eterno descanso del profesor José Vicente  Trujillo, gran amigo  y escritor. Oramos por la salud  del ex fiscal Hernando Valenzuela  padre del alcalde Garzón Leonardo.

Nos vemos el próximo domingo aquí y el lunes les hablo por La Alegre FM del Agrado si Dios quiere y no crece el río.