¿Cuál independencia y majestad de la justicia?

Fecha de publicación: 2024-02-11

La semana que termina, concluye con movimientos telúricos de “alta intensidad “ , según nos informan las Casandras mediáticas opositoras al gobierno, encargados de desinformar estratégicamente a los colombianos, para enrarecer el ambiente nacional, disfrazando los hechos y acciones del gobierno, por fuera de sus verdaderos desenlaces y alcances; y maltratando la verdad, con tal de golpear a su objetivo: El Presidente Petro y su gobierno.

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La confabulación de la derecha extrema, de la mano de los medios de comunicación, congresistas, expresidentes, dirigentes políticos, gremios, empresarios, órganos de control y sectores de la justicia que se oponen al cambio del statu quo de desigualdad, exclusión, corrupción e impunidad que nos aniquila como sociedad, está dirigida a desarrollar, dos estrategias bien diseñadas: No dejar gobernar a Petro, y si el pueblo le da la espalda, defenestrarlo, o mejor, sacarlo del poder; ya no con golpes de estado de la mano de militares, porque esta opción desde hace rato dejó de ser viable en estas latitudes, por lo riesgosa y problemática; sino a través de lo que se conoce como golpe blando, propinado desde la “institucionalidad y con aparentes visos de legalidad”.  Hasta ahora el tiro les ha salido por la culata.

 

Nos rasgamos las vestiduras exigiendo respeto a las instituciones que soportan nuestra democracia, con una doble moral, que ni el mismísimo escritor británico Bertrand Russel, creador de dicha expresión, hubiera advertido.  Fue en desarrollo de nuestro esquema democrático e institucional, que activamos los canales democráticos para elegir presidente de la república; y el pueblo soberano, mayoritariamente eligió a Gustavo Petro.  A pesar de su triunfo, hay sectores incrustados en esas instituciones que decimos defender férreamente, que no aceptan ni permiten el ejercicio del gobierno de un hombre que fue elegido democráticamente por el camino institucional diseñado en nuestro estado social de derecho; por el solo hecho de pensar diferente, pretender equilibrar las cargas en todos los sectores de la sociedad y por la circunstancia inaceptable de no proceder de las clases sociales que nos llevaron al punto crítico en que nos encontramos. 
Desde hace décadas se ha venido sosteniendo que Colombia es un narco estado, a partir de la chorrera de evidencias que así lo han demostrado; pues para nadie es un secreto que el Congreso de la República, los órganos de control (Procuraduría), la Fiscalía General de la Nación y las altas Cortes, han sido presas de ese cáncer que nos carcome,  y se han puesto al servicio de la politiquería, la corrupción y la impunidad, que de manera puntual en esta coyuntura, ha afectado a la Corte Suprema de Justicia. Es muy grave para un país, que no haya justicia o que los dignatarios de ella, estén comprometidos con los factores generadores de la crisis, que de mantenerse así, simple y llanamente nos llevaran al colapso final y las instituciones que decimos defender, quedarán en ruinas, después de una revuelta popular, si esto se sale madre.

 

Cuál respeto reclama la Corte, cuando ha abandonado la hermenéutica jurídica, y cuando gran parte de sus magistrados, han abandonado todo racero etico y la pulcritud que antaño se imponía como deber, en el ejercicio de semejantes cargos. Cuál institucionalidad reclamamos, cuando estamos ante una disfuncionaludad  palpable, al punto de que una institución como la Procuraduría General de la Nación, se coloca al servicio de los privilegios, o cuando desconoce la orden de la Corte Interamericana, para ponerse al servicio de los intereses del grupo que la tiene cooptada; y que no decir de la Fiscalía General de la Nación, que se puso al servicio de la impunidad. Esa Corte que eligió a semejante aborto, estuvo absolutamente muda ante tanto despropósito cometido por el fiscal cretino; silencio que ha sido interpretado por el ciudadano de a pie, como una complicidad con ese estado de cosas. Si la Corte de verdad se considera SUPREMA y con la MAJESTAD reclamada, debe aportar su grano de arena a la estabilidad institucional y la concordia nacional, eligiendo con celeridad la nueva Fiscal General de la Nación, de la terna presentada por el presidente Petro, y no esconderse en su autonomía e independencia, para dilatar un procedimiento meramente administrativo que no reviste mayor análisis ni dificultad; continuará facilitando la controversia y movilización nacional; pues lo mínimo que puede hacer es aplicar el mismo racero y prontitud que utilizó para elegir ese bárbaro que en pocas horas abandonará la Fiscalía, como una verdadera vergüenza nacional; y que deja el legado más catastrófico para el país. Si la Corte no elige Fiscal prontamente; con esa indefinición inaceptable, le estará haciendo eco a quienes tienen intereses en que este descuadernamiento continúe.

 

Nota de cierre. Vi muy concentrado y tomando nota al gobernador Villalba en la cumbre de gobernadores presidida por el Presidente Petro en Cartagena. Qué bueno que nuestro gobernador tenga una lectura acertada de lo que quiere el gobierno Petro para las regiones. Felicitaciones por su pinta colorida y muy al estilo caribe. Una exnovia costeña me dijo: “ Richar, yo pensé que en el Huila, solo usted vestía pintas así de coloridas , vallenatas y caribeñas. Ayyy veee!

 

 

 

Ricardo Perdomo Pinzón

Periodista