Atención a los planes de desarrollo

Fecha de publicación: 2024-02-11

Como la realidad es ineludible y los problemas que enfrentan los alcaldes y gobernadores son numerosos, diversos en naturaleza y en su complejidad; la acción gubernamental debe estar soportada en una alta capacidad técnica del equipo de gobierno para elaborar un diagnóstico basado en la evidencia disponible y muy próximo a la realidad local, regional, nacional; nuestros territorios enfrentan varios desafíos en materia de desarrollo que requieren una atención prioritaria en los próximos Planes de Desarrollo Territorial.

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 Algunos de estos desafíos incluyen la persistencia de altos niveles de pobreza y desigualdad, la falta de acceso a servicios básicos como: educación, salud, saneamiento básico, vías, la fragilidad de la economía en relación a choques externos, la vulnerabilidad frente a fenómenos como el cambio climático y la violencia, entre otros.  

 

Sin embargo, también existen oportunidades para avanzar hacia un desarrollo más inclusivo, sostenible y equitativo en Colombia, estas oportunidades incluyen el aprovechamiento del potencial humano y natural del país, la promoción de la innovación, la tecnología, la mejora de la gobernanza, la transparencia, el fortalecimiento de la cooperación internacional y la integración regional. Es vital hacer referencia acerca de la importancia del ordenamiento territorial alrededor del agua, pilar fundamental del Plan Nacional de Desarrollo, en el que se busca que todos los ciudadanos sepamos cuáles son nuestros derechos, nuestras responsabilidades, nuestras restricciones con la tierra, con nuestro territorio, para cuidar el ciclo del agua y proteger nuestra estructura ecológica principal.

 

En necesario hacer compatible el diagnóstico con los imaginarios sociales, las expectativas ciudadanas, comunitarias y gremiales; por esta razón el espejo retrovisor no es aconsejable, pero la información surgida de los empalmes es fundamental, estratégica para oficiar a las entidades de control frente a posibles hallazgos y, por supuesto para fortalecer, ajustar el plan de gobierno en sus aspiraciones y alcances dado que muchas veces no hay equilibrio entre lo prometido en campaña y la realidad, tarea que requiere un proceso amplio de participación, de construcción colectiva y de legitimación democrática.

 

Los ciudadanos esperamos que los Planes de Desarrollo Territoriales 2024 – 2027 reflejen los Programas de Gobierno elegidos, que no sean redactados utilizando únicamente el soporte de la inteligencia artificial; y peor aún, sean copias de hojas de rutas incompletas de otras latitudes diferentes al municipio, distrito o departamento específico y concreto que lo deben formular, concertar, aprobar, ejecutar y evaluar para que en lo posible, entre otras, no se generen revocatorias de mandato.

 

Teniendo en cuenta que el 1 de enero de 2024 inició el periodo de los nuevos gobernadores(as), alcaldes(as), de los 32 departamentos y los 1101 municipios de Colombia, es pertinente tener presente el procedimiento que deberán seguir los mandatarios para la aprobación de los planes de desarrollo territoriales, de acuerdo con la Constitución Política de 1991 los artículos 339 a 344 en los que se establecen los lineamientos generales a partir de los cuales se adoptarán los Planes de Desarrollo Territoriales, que deberán ser aprobados por los concejos municipales o distritales; o por las asambleas departamentales (según sea el caso). Igualmente la expedición de los Planes de Desarrollo Territorial deberán ceñirse a lo dispuesto en la Ley Orgánica del Plan de Desarrollo (Ley 152 de 1994), y cumplir con lo establecido en los acuerdos u ordenanzas que regulen la expedición del respectivo Plan Territorial de Desarrollo. 

 

Dichos planes deben articularse con el Plan Nacional de Desarrollo, como consecuencia de la forma en que políticamente está estructurado el estado colombiano; es así como la Ley 152 de 1994 establece que los planes de desarrollo territoriales deberán tener en cuenta para su elaboración las políticas y estrategias que hayan sido definidas en el Plan Nacional de Desarrollo, sin perjuicio, ya que las entidades territoriales tienen autonomía en materia de planeación del desarrollo económico, social y de la gestión ambiental, en el marco de las competencias, recursos y responsabilidades que les han atribuido la Constitución Política y la Ley. La principal y prioritaria tarea de los ejecutivos territoriales es la elaboración del respectivo Plan de Desarrollo para los próximos cuatro años. La construcción de la nueva hoja de ruta 2024 – 2027 es una operacionalización, en términos de objetivos, metas, estrategias, políticas, programas y un plan de inversiones del Programa de Gobierno ganador en las pasadas elecciones del 29 de octubre de 2023. La ley (152 de 1994 articulo 40) establece que los Planes de Desarrollo Territorial deberán ser presentados ante las asambleas o concejos dentro de los cuatro primeros meses del cuatrienio, debiendo aprobarse como máximo al mes siguiente de su presentación ante la respectiva corporación. Es del caso resaltar que en el evento en que la asamblea o el concejo no aprueben los proyectos de Planes de Desarrollo, podrá el gobernador o alcalde adoptarlo mediante decreto. Los próximos cuatro meses se vuelven cruciales para poder aterrizar las expectativas sobre desarrollo y oportunidades que definirán el rumbo de las regiones. 

 

El Plan de Desarrollo es el instrumento que organiza, regula, orienta la gestión y la inversión pública, asociada a los programas, proyectos que la administración ejecutará para atender las necesidades y problemáticas de sus habitantes, razón por la que el estímulo a la participación ciudadana en su formulación, es el elemento clave que determina la aceptación y el compromiso de los distintos sectores de la sociedad en su ejecución. La participación ciudadana constituye actualmente uno de los insumos más importantes para orientar los procesos de planeación del sector público, es un principio de buen gobierno que las entidades territoriales deben garantizar durante todo el ciclo de cualquier política o intervención pública a la ciudadanía en general y a las organizaciones de la sociedad civil. Es primordial que los mandatarios faciliten la participación de los actores convocados a cada uno de los espacios participativos, promoviendo el debate frente al ejercicio de priorización de las iniciativas y proyectos de inversión. 

 

En las sociedades contemporáneas la búsqueda, toma de decisiones de manera colaborativa, la comunicación entre la ciudadanía - gobierno, la transparencia y la integridad en la gestión pública, constituyen pilares fundamentales para el fortalecimiento de las relaciones, generando confianza entre las instituciones y la ciudadanía, siendo estos factores condiciones necesarias para promover un adecuado ejercicio de la gobernanza. Un buen proceso de planeación territorial permite aumentar la legitimidad de los nuevos gobiernos, la viabilidad política y social de sus proyectos estratégicos, asegurar la articulación y coordinación con las entidades de gobierno y con otros niveles administrativos.

 

Los planes de desarrollo desempeñan un papel fundamental en la construcción de un futuro próspero y equitativo para Colombia. Al establecer una visión compartida, promover la participación ciudadana y orientar las acciones hacia objetivos comunes, estos planes pueden contribuir a superar los desafíos actuales y crear las condiciones para un desarrollo sostenible en el país. Es tarea de todos los colombianos trabajar juntos para hacer realidad esta visión, construir un país más justo y próspero para las generaciones presentes y futuras.

 

 

 

 

 

María Fernanda Plazas Bravo

Periodista