Login
Lunes 12 de Noviembre del 2018

OPANOTICIAS.COM

OPANOTICIAS

Columnista

¿Quién seráááá…. seráááá….?

¿Quién


OJO DE LINCE.

Se asoma la tradicional avalancha de candidatos a gobernaciones y alcaldías del país y desde luego, del Huila.

Hay todo un arcoíris de colores, sabores, tamaños y calidades. Excelentes, no aparecen. Pero sí hay algunos buenos y otros sumamente malos hasta el grado de detestables, pasando por conocidos mediocres, reiterados oportunistas y algunos más mentirosos que las promesas de Duque sobre la rebaja de impuestos y lucha contra la corrupción.

Entre los que personalmente, no me inspiran ninguna confianza política ni administrativa, basado en la sentencia bíblica “por sus frutos los conoceréis”, están los exalcaldes de Neiva Héctor Javier Osorio Botello y Héctor Aníbal Ramírez. Ambos ocupan el podio con medalla de oro. Cualquiera de los dos es peor que el otro, según mi propia opinión particular.

Alguien de quien, como reza el adagio popular, no se sabe si es agua o es pescado, es un tal Armando Saavedra, sempiterno jefe de planeación de los González Villa, conocedor de sus andanzas y pariente consanguíneo de contratistas -por sí mismos o por interpuestas personas- que no se han distinguido propiamente por honrados cumplidores de contratos adjudicados por miles y miles de millones de pesos, dineros engullidos en sus alforjas y/o distribuidos en oscuros bolsillos secretos de patrocinadores e intermediarios. Su posible candidatura no solo me parece preocupante sino cínicamente aterradora, no tanto por él, que puede carecer de buena visión administrativa, sino por la calaña de algunos de sus más cercanos ventrílocuos, conocidos villanos expoliadores de la ingenuidad opita.

Por un lado, Carlos Ramiro Chávarro y Pedro Martín Silva se disputan el trapo azul, mientras Rey Ariel Borbón y Hernán Andrade ambos de la misma cuerda- también aspiran a ser el nuevo gobernador del Huila. Pero Jorge Fernando Perdomo, de ancestros tan godos que se considera el huilense más uribista, podría terminar siendo el candidato que recoja las dos vertientes de la derecha regional.

Quiénes pretenden ser “el que diga Uribe”? Manuel Macías, Chucho Méndez y el pastor Julio Bahamón Vanegas; este último muy recordado en el norte Huilense por su sempiterno discurso prometiendo el jamás concretado distrito de riego Venado-Cabrera. Peregrinó por el Liberalismo, viró al Nuevo Liberalismo, después fue uribista para posteriormente renunciar a esa facción, a la que ahora parece haber regresado como versión calentana del hijo pródigo.

Asoma la nariz Luis Enrique Dussán, expresidente del Banagrario, quien contribuyó con generosos recursos y burocracia para sus jefes Rodrigo y Marlio Villalba pero con exagerada tacañería hacia sus paisanos campoalegrunos y huilenses en general, sobretodo cuando sufrieron dramáticas afugias por avalanchas de ríos y quebradas con derrumbes de fincas, puentes, carreteras y cultivos. Dussán y los suyos olvidaron el agro huilense pero ahora confían en la mala memoria de la gente.

Por la izquierda desconozco aspiraciones representativas que suenen siquiera con la posibilidad de entrar al juego de coaliciones y acuerdos indispensables para que alguien llegue suficientemente ranqueado al 27 de octubre del año entrante.

Los caballos calientan entre relinchos, pero la carrera de verdad comenzará después de enero.


Loading...
San Pedro Plaza