Vivencias de una familia opita en Chile | Opanoticias
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Esta semana en la sección Opitas en el Mundo le traemos la historia de una madre y sus dos hijas en suelo chileno.

Establecerse en el exterior en familia siempre será un reto duro aunque mucho más llevadero, es por esto que esta semana la sección Opitas en el Mundo mostrará la experiencia de una famila opita en el exterior.

 

Se trata de Beatriz Peña Vallejo, quien vive en Chile junto con sus dos hijas y con quienes vive esta aventura con la mejor de las actitudes.

 

Beatriz es de Neiva y vivió en el oriente de la Capital Opita, más propiamente del barrio Las Palmas, se graduó en el colegio Humberto Tafur Charry y trabajó en un supermercado antes de emprender el viaje a Chile.

 

De la tierra opita recuerda, sobre todo la tranquilidad e incluso, el clima, del cual extraña.

 

Del Huila recuerdo la tranquilidad en la que se vive, su riqueza agrícola,  el encontrar tanta variedad en cosas ricas, tantas frutas, su calor acogedor , que en ese entonces era tan desesperante pero que irónicamente  al sentir tanto frío en el invierno chileno se recuerda con añoranza”, mencionó.

 

Beatriz se crió en el barrio Las Palmas en el oriente de Neiva. 

 

El paso a Chile

 

Durante su estancia laboral se convirtió en madre de dos hijas y al mismo tiempo comenzó a buscar nuevos planes para su vida y su núcleo familias, fue así como llegó la posibilidad de ir a Chile.

 

Eso sí, cuando llegó a suelo austral la idea de nuestra invitada era estar por poco tiempo, con el tiempo, esa idea cambió y se enamoró del país.

 

El motivo que me trajo a Chile fue el buscar un cambio en mi vida, al principio mis planes eran estar un par de años, juntar algo de dinero y volver a Colombia a montar algo propio, soñaba con tener una miscelánea y trabajar en mi casa...pero los sueños son unos y la decisión de Dios es otra...me enamoré de Chile desde el primer día, me encantó todo”, comentó.

 

Junto con sus hijas, Beatriz disfruta del reto chileno sin olvidar su tierra. 

 

Su adaptación y su presente

 

Al poco tiempo de llegar a Chile, Beatriz comenzó su estancia cuidando pacientes e hizo un curso de enfermería asistencial, actualmente trabaja en una empresa de cuidado de pacientes y está a punto de finalizar sus estudios de enfermería superior y anhela laborar en hospitales.

 

En lo que respecta a la adaptación, contrario a algunos colombianos que viven en ese país, para Beatriz adaptarse a Chile no fue un reto grande, aunque reconoció las abismales diferencias entre los chilenos y colombianos.

 

“A pesar de que la cultura chilena  es muy distinta a la colombiana me adapte de inmediato, son gente más reservada y aislada, no sé si es porque le falta el calor del Caribe, pero  si quieres vivir en otro lado debes adaptarse a ellos y no ellos a nosotros así que aquí estoy yo, adaptada y conforme”, comentó.

 

En familia

 

Beatriz lleva cuatro años viviendo en Chile pero desde hace más de un año cuenta con el cariño y compañía de sus hijas, dos adolescentes de 15 y 13 años y para quienes adaptarse, ha sido algo mucho más sencillo.

 

Me emociona ver a mis hijas amando las comidas de acá,  haciendo barra a el equipo de fútbol y ya hablando expresiones de este sitio , pues es una muestra de que van poco a poco aceptando todo en forma positiva, pienso que la adaptación se da día a día y que ellas van por buen camino”, expresó.

 

Los deseos de volver al Huila

 

Chile ha sido el placer para Beatriz y sus hijas en el plano personal, pero aun en medio de ese placer, extraña muchas cosas del Huila y que ya no las puede experimentar, la comida y la familia han sido algunas de ellas.

 

“Hay tantas cosas a las que no le conocemos el verdadero valor hasta cuando no las tenemos y hay cosas tan simples que luego significan tanto”, comentó.