Una voz en el Desierto | Opanoticias
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Una voz en el Desierto

Definitivamente, somos un país de contradiciones. El magisterio acaba de terminar un paro largo, en donde se insistió que el problema no era solo de dinero, que lo hay, sino de la calidad de la educación y del compromiso de todos para asumir la educación como un proceso formador de un nuevo ciudadano. Y justo ahora, nos damos cuenta, que el problema real es que la educación no cumple con su cometido porque no tenemos un patrón educativo que tenga como pilares fundamentales el respeto a las libertades y la convocatoria de valores día tras días. Y eso lo vemos con la cantidad de reinados que surgen con las fiestas, entre los cuales, colegios y universidades están adelante con la cantidad de reinas que florecen de sus reinados y de sus aulas.

 

Una competencia  en la que supuestamente se elige a la mujer que mejor baile una coreografia definida, pero que en realidad se elige la más linda de todas, como si lo agraciado del físico humano estuviese estandarizado, pero que en realidad lo único que nos muestra es una de las tantas caras perversas de la mentalidad humana. Por estos días el morbo, como casi todo el año, está en el ambiente de nuestra región y el deseo de ser reinas no respeta edad ni clase social. Y uno ve como bajo la mirada de todos los periodistas y políticos enfermos de vanidad, deben desembarcar cada vez que nuestro calendario señala el mes de junio, un montón de muchachitas que “representan” lo inimaginable, desde unidades territoriales hasta desconocidas salas de belleza que para esta época ganan el sonoro titulo de “estilistas”, en el espectacular evento.

 

Y utilizo las comillas en la palabra “representan”, porque yo (al igual que muchos) no me siento representado por un traje ostentoso, unas piernas hermosas y una sonrisa angelical. Pero es un show que le gusta a la mayoría del pueblo, no vamos a negarlo. Incluso que es aprovechado por alcaldes y administradores de lo público. Y uno queda deslumbrado por la presentación que hace cada comitiva, pero cuando uno se acerca a hablar con los acompañantes se da cuenta que todos desconocen el papel de la cultura, incluso se ve el desaliento de los alcaldes para hablar de otro tema diferente a las fiestas. Es una inconsistencia muy triste, ya que el legado cultural es desconocido o subvalorado por diferentes sectores de la administración y casi todos los alcaldes invitan a las rumbas en sus pueblos con orquestas traídas para la ocasión y pagada por el gobierno.

 

Esto demuestra que el desconocimiento cultural, unido a la negligencia y al poco compromiso de algunos de sus moradores y dirigentes, hace que se privilegien las fiestas por encima del conocimiento del legado histórico que los acompaña. El día en que el negocio de estos oscuros personajes, y unos pocos más, se acabe, ese día, seguramente, vamos a ser una región  mejor; pero sé que eso no se va a dar en un futuro inmediato. Todos le prestan atención a un evento del que algún día vamos a sentir vergüenza, tal y como ahora sentimos vergüenza de que en la historia humana haya existido la esclavitud. Desgraciadamente, es una voz en el desierto y uno lo hace, como dejando una constancia, por que definitivamentela cultura y los valores sociales perdieron esta batalla.