Opitofagia | Opanoticias
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Andres Guerrero

Opitofagia

Se terminó la 57 versión del Festival folclórico Reinado Nacional del Bambuco y Muestra internacional del folclor, y muchas son las cosas se pueden decir, como en todo evento de tan gran envergadura y significación –

La expectativa  brotaba interés  en gestores culturales, academias artistas, medios de comunicación, líderes comunitarios, gremios empresariales y por supuesto de miles de huilenses del común y turistas que tienen año tras año tienen  al departamento del Huila y las fiestas de San  Juan y San Pedro  como su preferencia  vacacional a mitad de año.

 

No podríamos dejar por fuera a comerciantes y artesanos quienes encuentran en estas festividades  la mejor oportunidad de comercializar cada uno de los productos propios de la cultura opita.

 

El balance para mí siempre   será positivo, pues cualquier aumento en el número de  visitantes genera un  aceleramiento comercial importante, que culminara con un aumento en las rentas  personales y  del patrimonio público; aspectos   positivos muchos y por corregir otro tanto, que  saldrán a la luz con el pasar de los días, pero un tema en especial  generó  mi preocupación y motivo esta reflexión.

 

OPITOFAGIA, aunque no es un concepto incluido en el diccionario de la RAE, es una alegoría que simboliza aquel sentimiento de desprecio y auto aniquilación de un huilense hacia lo que otro coterráneo o grupo de coterráneos expongan, pretendan, produzcan o realicen.

 

El caso  concreto,  en el cual más se ha expuesto LA OPITOFAGIA,  ha sido la elección de la última soberana Nacional del Bambuco, la señorita EVELYN BELLO (de antemano  debo decir que NO la conozco), quien llegó al certamen luego de ganar los reinados Señorita Neiva y Reinado departamental del Bambuco (el primero con algunos baches y el segundo con  suprema contundencia); quien bailo junto a JESUS FERNANDO TEJADA, hoy por hoy el mejor exponente y bailarín de esta complicada rutina de baile folclórico. Pues tal contrario de lo que muchos esperábamos las críticas y  la falta de apoyo hacia Nuestra Reina, se hacían contundentes, pasaban el límite de la cordura y la educación llegando a convertirse en la gran mayoría de  casos en insultos y desbordes de  odio injustificado, incluso de personas que nacieron, vivieron y han  realizado su vida productiva en el departamento.

 

No entendía y sigo sin entender  como en lugar de enviar mensajes de apoyo, de alegría y  que manifestaran nuestro orgullo por obtener tan codiciada corona, ganándole el certamen a las dignas y hermosas representantes del Valle del Cauca y del Caquetá; la nueva REINA NACIONAL DEL BAMBUCO,  recibía  por parte de muchos de sus paisanos agravios. Muchos de estos basados en un argumento insulso: “la reina del Huila no debería nunca ganar, porque  por obvias razones es la que mejor debe bailar”; me pregunto entonces, ¿para qué hacen entonces reinado internacional del joropo?

 

Dejemos esas ganas de acabarnos entre nosotros y más bien caminemos de la mano  hacia una región  próspera, productiva y cada día mas competitiva, aprendamos de otras regiones que  tiene  claro que el desarrollo integral de sus territoritos  se logra, si y solo si hay unidad de criterio, integralidad entre sus gentes y concepto  amplio de identidad.

¡ DEJEMOS A UN LADO LA OPITOFAGIA!