Las aventuras de Marly Peña en Australia | Opanoticias
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Para esta semana en la sección Opitas en el Mundo nuestra invitada es una laboyana que vive en Australia desde 2005 y que, en familia, ha emprendido el reto de vivir por fuera del país.

 

Se trata de Marly Peña, una joven de Pitalito residente en la ciudad de Brisbane y hermana de otra opita en el mundo, Yurani, para nuestra invitada, contar con su hermana en esta aventura, ha sido algo que le ha dado sentido a esta etapa de su vida.

 

“La verdad es que no se ni siquiera como explicar mi vida con ella, mi hermana es mi mejor amiga, es mi clandestina, cómplice, compañera de guerra ella es mi todo en este país”, expresó.

 

De familia campesina y a mucho honor

 

Marly es de Pitalito y nació en el seno de una familia que ha tenido al campo como su ‘modus vivendi’, de hecho, de esas etapas, guarda un infinito respeto y admiración por el campesino colombiano.

 

Tengo una gran admiración y respeto el campo en Colombia, en general; lo que más recuerdo de mi niñez es la libertad de poder correr, jugar y explorar  por las fincas cafeteras del sur del Huila; pienso que esto en definitiva canalizo mi personalidad”, declaró.

 

En el plano educativo, Marly se graduó como bachiller en el Colegio de la Presentación en Pitalito para luego emprender un viaje a Bogotá, inicialmente para estudiar Diseño Gráfico pero no completó la carrera, todo con el fin de perseguir junto con su hermana, el sueño de viajar a Australia.

 

“Yo salí de Colombia en el 2005, ese año fue un año muy difícil había mucha violencia, atracaban en las carreteras estaba muy peligroso, fue ahí en donde decidí inicialmente irme a aprender inglés”, recordó.

 

Marly se ha caracterizado por su espiritu aventurero. 

 

La decisión de Australia

 

En un principio Marly se fue a Australia para estudiar inglés y para entonces estaba indecisa porque tenía como deseo vivir en Europa aunque al final, la opción de vivir en Australia terminó por conquistarla.

 

Decidí Australia porque el clima era mejor y además puedes trabajar siendo estudiante”, explicó.

 

Fue como, con esa realidad, comenzó a estudiar una carrera en multimedia, diseño y preimpresión, de la cual se graduó.

 

Su adaptación y presente

 

Marly tenía 21 años cuando llegó a Australia y sin saber hablar inglés, eso le dejó en su momento varios problemas de adaptación los cuales fue superando.  

 

“Los primeros 7 meses fueron difíciles tratando de aprender el idioma, pero el hecho de que relativamente estaba joven y nunca había trabajado en Colombia, se me hizo fácil adaptarme, me tomo más o menos 7 meses en poderme comunicar y de ahí en adelante fue un ritmo estudio - casa - trabajo por 3 años”, mencionó.

 

Todo ese estilo de vida y su búsqueda por lograr el permiso de residencia, le permitió no solo graduarse, también conseguir trabajo, actualmente en una imprenta haciendo preprensa, a ello se le suma que estudia un posgrado en mercadeo.

 

Junto a Yurani, Marly ha emprendido la aventura en suelo australiano. 

 

Todo en familia

 

Marly es hermana de Yurani, una anterior invitada a la sección y aparte de lo expuesto anteriormente, su vida en Australia ha sido posible gracias a la presencia de ella.

 

Para esta laboyana de corazón, este viaje y esta experiencia ha sido más llevadera e incluso alegre con la maternidad de su hermana ya que su sobrino, se ha convertido en ‘su amor’.

 

“Tengo 3 hermanas, este viaje lo emprendí  con Yurany  ella es menor que yo 2 años…nosotras llegamos en el mismo vuelo, hicimos absolutamente todo juntas, estudiamos y vivimos juntas hasta hace 5 años que ella se casó; Yura se hizo madre y me dio mi primer sobrino, me derrito por él lo consiento mucho, soy una tía alcahueta; nos divertimos mucho”, comentó.

 

Lo que más extraña

 

Australia ha sido un paraíso en lo profesional y personal para Marly, pero hay algo que extraña mucho de su Huila y que no puede experimentar en las antípodas, las tardes con su familia.

 

Hay una cosa que no dejo de extrañar y son las noches de tertulia en familia, después de cenar nos sentábamos en la mesa a charlar y morir de risa”, dijo.

 

Otra cosa no menos importante es el sabor de su tierra, sus platos típicos y la abundancia de alimentos, sin olvidar a sus familiares, por lo que no descarta un regreso a su tierra y experimentar ese sabor propio de su terruño.