La estrategia del miedo | Opanoticias
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La estrategia del miedo

Despues del debate realizado por Claudia López (Alianza Verde) y Jorge Enrique Robledo (Polo Democrático), contra la corrupción, en donde hicieron duras acusaciones contra el candidato Germán Vargas Lleras y el fiscal Néstor Humberto Martínez, en la plenaria del Senado, la respuesta del Centro Demoniaco y de Cambio Radical,  ha sido típica de estos grupos. Lanzan una campaña de terror y miedo con sus acusadores, pero en ningún momento responden las acusaciones de los dos senadores. Inicialmente, fue el insulto donde acusaron a la senadora de gritona, histérica y vulgar. Y después se vino la campaña del miedo y la censura.

 

Porque la táctica del miedo y la ofensa siempre ha estado ahí. El miedo, una emoción básica que nos paraliza o nos llama a la acción, es también una construcción socio política intencionada. Ante la ausencia de propuestas sólidas, el miedo y sus usos políticos puede servir para entender muchas de las cosas que pasan en este mundo que habitamos, el miedo tiene poder para cambiar el mundo, como también lo tiene la esperanza. Pero el miedo actual es, un miedo líquido, difuso,  como el castrochavismo, la ideología de género y son ellos quienes nos orientan, nos avisan, porque contra temores poco tangibles es difícil combatir. Por eso, son fieles seguidores del nazi Goebbel: "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad". Por ejemplo, la protesta de los estudiantes de la U. Atlantico contra la corrupción, ya la transformaron en las redes,  en una protesta contra las FARC.

 

Llevan alentando y manejando estos miedos desde hace mucho tiempo, como uno de los marcos de interpretación clave para entender su realidad y definirla, tal como uno le escucha a Pradita.  Pero ahora, que vivimos una época electoral, hay un recrudecimiento de esta estrategia. Paralizados por nuestras pesadillas, por nuestros problemas cotidianos, damos por bueno lo que en otras circunstancias nos resultaría inaceptable. Atemorizados, nos convertimos en personas individualistas, mucho más manipulables porque dividiendo es más fácil convencer. Olvidamos ayudar a los demás y nos quedamos solos convirtiéndonos en individuos mucho más vulnerables con argumentos basados en rumores y miedos. Todo esto lo definio muy bien, Humberto de la Calle en el Tiempo del domingo; “en el pasado había una disyuntiva entre paz y guerra, ahora la disyuntiva es entre paz y miedo; Uribe y Vargas Lleras quieren fomentar el miedo, se acude a las emociones, se evita la discusión racional. (…) Es realmente una mezcla de mentiras, de miedos e insultos”.

 

Esa es la estrategia electoral de los dueños de la corrupción y de la violencia. Y claro, los únicos para salvarnos de estos miedos, son ellos, los mesías. En palabras de Eduardo Galeano: “Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida… Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar, miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo a morir, miedo a vivir” Es el tiempo del miedo azusado y vuelto propuesta politíca.


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