Desde Neiva hasta Alemania vía US Army, la historia de Judith Machado | Opanoticias
Pasar al contenido principal

Es muy común que un opita logre prestar el servicio militar en Colombia, no obstante, que un opita logre entrar a un ejército extranjero y una mujer, es algo que no sucede todos los días, precisamente ese es el caso de nuestra invitada esta semana en la sección Opitas en el Mundo.

 

Se trata de Judith Machado, una neivana que ha vivido varios años en Estados Unidos y que actualmente vive en Alemania, a la que llegó durante su época como miembro de la armada estadounidense.

 

De hecho, para Judith, vivir en el exterior por muchos años, ha sido cuestión de afrontar la situación y la disciplina, algo notorio por su formación militar.

 

He sido una persona de muchas armas tomar, es decir, como decía mi padre: ice de Tripas Corazón para poder adaptarme a la lejanía de mis seres queridos, mi cultura y mi forma de vivir, además siempre me ha gustado la disciplina y estudiar”, recordó.

 

Judith ha estado fuera de Colombia desde los 16 años, viviendo entre Estados Unidos y Europa.

 

De su época en el Huila

 

Judith nació en Neiva, de la época de la capital opita, recuerda muchos episodios de su infancia, los cuales marcaron su vida, desde las típicas rutinas infantiles, hasta las tradicionales fiestas.  

 

“De Neiva recuerdo los mangos con Sal que nos prendíamos a escondidas de la vecina, los panes o recortes que nos regalaban en ocasiones en la panadería del barrio, la recolección de huesos y envases de lata para venderlos, éramos felices jugando a la Lleva, Futbol y otros tantos juegos de niños al aire libre”, dijo.

 

De las fiestas tradicionales, no olvida el colorido del San Pedro ni el ambiente navideño liderado por la tradicional novena y en la que asistía con los amigos y vecinos, las galletas, los muñecos de año viejo, las comidas de fin de año y claro, la visita de los familiares procedentes de otras partes de la geografía nacional.

 

El colegio, Bogotá y Cali

 

Judith estudió inicialmente en la Escuela Santa Teresa de Jesús, donde se destacó por sus buenas notas y luego en el Liceo Santa Librada, donde tuvo que interrumpir su proceso educativo ante las dificultades económicas de sus padres para pagar sus estudios.

 

Ante esa realidad y siendo adolescente, Judith salió de Neiva con rumbo a Bogotá con el fin de conseguir empleo y proseguir sus estudios, primero compaginó su labor de empleada de servicios domésticos con la mensajería de una empresa de químicos de los célebres hermanos Velosa.

 

Luego fue a Cali aunque al final, las cosas fueron muy difíciles, fue en medio de esa dificultad, cuando llegó la oportunidad de su vida para emigrar a los Estados Unidos.

 

“Ingresé al Colegio Colombo Alemán donde me relacioné con otra familia para trabajar con ellos como empleada doméstica, con la gran fortuna que esta señora tenía buenos contactos a nivel internacional y nacional con entidades del ámbito del DAS, así emigré con ellos por primera vez a Panamá, después a los Estados Unidos”, recordó.

 

Judith desde muy joven ha estado fascinada con Alemania, de ahí su decisión de establecerse en esa nación. 

 

La ‘High School’ y la US Army

 

Judith se radicó en Miami con esta familia y a los 16 años ingresó a la escuela militar, terminó su secundaria en Chicago y posteriormente estudió en la Universidad de Maryland Comunicaciones y Relaciones Exteriores en Ciencias Políticas, todo eso, con el respaldo del ejército norteamericano, ya que era miembro del US Army.

 

Precisamente mientras ella hacía sus estudios, comenzó su carrera dentro de la armada americana, incluso residió por muchos años en una base militar.

 

Ingresé como oficial al departamento de defensa USA Army y allí continué mi carrera Militar hasta ser un E8 es decir un Sargento de Primera Clase, fue la posibilidad mas grande para poder hacerme a la ciudadanía americana”, mencionó.

 

De hecho, la adaptación ha sido una de las ‘armas’ que cuenta a su favor, esa adaptación, derivada de su afición por el estudio y la disciplina, ha hecho que su adaptación en los Estados Unidos, fuera de lo más fácil, aunque claro, hubo algunas cosas que tuvieron su dificultad, entre ellos, el idioma.

 

“Vale decir que el aprender una lengua ajena a la nuestra, no es fácil pero fue una motivación más para poder aprenderla. La escuela y la situación con la que me veía obligada a hablar este idioma me dieron más fuerzas para aprenderlo”, recordó.

 

Llegando a Alemania

 

El hecho de pertenecer al Ejército en los Estados Unidos da muchas ventajas y en el caso de Judith, una de esas ventajas fue la de viajar por diferentes partes del mundo en calidad de traslado, eso sí, no en el frente de batalla, sino como parte de las áreas de logística y comunicaciones.

 

Gracias a eso estuvo en Bélgica, Polonia, Irak y Alemania, donde estuvo en el 2001 por un tiempo, antes de regresar a suelo teutón en el 2009, luego de retirarse del servicio.

 

Actualmente Judith ya no forma parte del Ejército y ya en su rol como civil, trabaja en la parte administrativa de una cadena de hoteles en Frankfurt, del grupo Hilton.

 

“Alemania es un país que me ha cautivado de siempre, desde que estudiaba geografía e historia en la secundaria, estar aquí es uno de mis sueños hecho realidad, es un país súper hermoso, su disciplina y el sistema social que tienen fue lo que me impulso a radicarme de lleno aquí”, recordó.

 

Junto con algunas de sus compañeras en la US Army. 

 

Extrañando al Huila

 

Judith es una mujer agradecida con la familia que le tendió la mano y con el Ejército Americano por las oportunidades que le brindó en lo laboral y formativo, pero mucho tiempo fuera de su tierra y su familia, han generado en ella un sentimiento de amor y de nostalgia.

 

“Extraño a mi familia, a mi madre, la gente mi barrio y la sencillez de la gente, también extraños los atardeceres arrebolados de mi Huila”, expresó.

 

Aunque Judith no olvida del todo a su Huila, junto con su hermana tiene una chatarrería en La Plata y busca ayudar con esto a jóvenes con problemas de drogas, niñas envueltas en la prostitución y gente de la calle.

 

A ello se le suma que se ha unido a la Fundación De Corazón a Corazón de Jaime Camacho, donde, como embajadora de la entidad en Alemania, busca dar su granito de arena para ayudar a sus prójimos paisanos.

Categoria: 

Opa Tv