Buenaventura y Venezuela, la doble moral de los medios | Opanoticias
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La población de Buenaventura lleva 20 días de paro cívico, para que se declare la zona en estado de emergencia económica, social y ecológica frente al atraso y abandono estatal. La respuesta del flamante Premio Nobel de Paz a sus peticiones ha sido solamente la represión, enviando a casi 400 hombres del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Nacional (ESMAD), policías fuertemente armados, más de 6 tanquetas, 20 carros de policía y 50 motos quienes llegaron  llegaron al puerto vestidos de civil, en carros públicos y se denuncia que los efectivos han sido rotados, con la finalidad de no permitir su identificación. La comunidad denuncia la descomunal presencia de hombres armados en las calles y el movimiento de la fuerza pública por vía área, marítima y terrestre.

 

El paro ha servido para medir la ya conocida doble moral (o las multiples moral como dice un compañero bibliotecarios) de los grandes medios de comunicación como El Tiempo y RCN, porque han llamado “vándalos”, “delincuentes” a quienes protestan en Buenaventura. Tratamiento muy distinto con las manifestaciones de Venezuela en donde los diarios, canales o páginas web se refieren a los manifestantes como “opositores” y con términos mucho menos violentos. Igualmente, varios usuarios de los medios,  denuncian la falta de atención a las problemáticas que suceden en el país, en ese sentido, muchos medios asumen la cómoda posición de ver los problemas de los vecinos, y taparse los ojos frente a nuestros propios y graves problemas en Colombia.

 

Para los medios, el doble rasero les parece perfecto para dar lecciones cuando acá no aplican esas mismas lecciones que se pretender dar. Es como se dice popularmente “se predica pero no se aplica” y muchos han caído en ese error tan garrafal y cuando son confrontados responden de mala manera o responden con insultos,  porque su doble moral ha quedado al descubierto y sus argumentos quedarán inválidos. Se denuncia la supuesta represión de la policía venezolana pero callan y hasta ven con buenos ojos la represión del ESMAD a la gente pobre y débil del país. Ven con buenos ojos la represión a los vendedores ambulantes y músicos que se rebuscan la vida en las calles, ven con buenos ojos la represión hacía estudiantes universitarios que protestan por sus derechos siendo acusados de vándalos y terroristas.

 

Todas las problemáticas que aparecen en la actualidad de Colombia han encontrado el espacio por donde expresarse porque se silenció el ruido de los fusiles. La paz acordada entre las Farc y el gobierno colombiano han desnudado todas las desigualdades e injusticias relegadas de Colombia. Y los medios ya no pueden titular como lo hicieron por años; “Paro en Buenaventura infiltrado por las FARC”,  se conoce su doble moral desinformativa, y de esta forma, evitaban abordar la búsqueda de soluciones a la ausencia de Estado en el puerto que más recursos le proporciona al país, mientras su pueblo padece la miseria y la violencia del Estado.