Beato del fanatismo y la intolerancia | Opanoticias
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El papa Francisco en su viaje a Colombia va a beatificar a un cura de nombre Pedro Maria Ramírez que oficiaba en Armero (Tolima) y que el pueblo lo linchó el 10 de abril de 1948, un día después de que Juan Roa Sierra asesinara a Gaitán. Por esos días se manejaba la versión de que Ramírez, quien acostumbraba a hablar mal del Partido Liberal en sus homilías, podía ser uno de los autores intelectuales de su asesinato. La versión surge  porque desde el púlpito dicho sacerdote,  decía que no era pecado matar gaitanistas e incitaba a que mataran a Gaitán. Eran los tiempos de la Violencia Partidista de los años 50. A este sacerdote radical se le atribuye la avalancha de Armero como resultado de una maldición suya que terminó linchado por la turba liberal, la que  también acusaba a la Iglesia católica de defender al conservatismo y de propiciar con su conducta pasiva y en otras, de manera velada, el clima de violencia contra los liberales.

 

Con este primer paso comienza el camino para que el Huila tenga su santo, ya que este había nacido en La Plata en 1899. Será beatificado y declarado mártir de la Iglesia católica por el papa Francisco. Por ello, los periodistas hablan de que el padre Ramírez es el primer beato del Huila, que será elevado a esa categoría religiosa. Y la discusión se ha centrado en ese “detallito”, ya que algunos acádemicos han salido a a aclarar que ya otro religioso huilense, Gaspar Páez, recibió esa consagración. Y lógicamente, la discusión  perdió el rumbo. Por que se ha dicho que la visita del papa Francisco a Colombia, “es una visita religiosa y pastoral, no de otro carácter”, enfatizando que “no es una visita política”, como lo dijo Ettore Balestrero, el nuncio apostólico, sin embargo esta beatificación le da otro carácter a la visita del Papa Francisco a Colombia.

 

Un país como Colombia, con el 95 % de una población que profesa la fe cristiana (cuya doctrina se basa en el amor, el perdón y la compasión por el otro), las cifras de muertes, homicidios, masacres, actos de intolerancia y la sevicia con que se cometen sean de las más altas del mundo, y como respuesta, la Iglesia nos ofrece un modelo de fanatismo e intolerancia. Tal vez, sea  una compensación para los grupos radicales que no apoyan el proceso de paz, pero igual, ese no es el objetivo de la visita del Papa. El cura Ramirez no es mártir de la Iglesia católica sino del Partido Conservador, como tantos sacerdotes de ese periodo que tomaron partido abiertamente por sectores reaccionarios olvidando su compromiso, lo mismo que hacen hoy en día, evangelicos y muchos católicos, quienes predican el odio y el desprecio a los valores humanos.

 

Con la venida de Jesucristo, su hijo, ese Dios intolerante castigador y vengativo, se convirtió en un Dios de amor, perdón, misericordia y compasión. Precisamente las bases de la doctrina cristiana y del nuevo testamento. El amor hacia el prójimo es el eje central del cristianismo. Por eso, como una muestra infinita de la misericordia de Dios que sacrificó a su hijo único para perdonar a la humanidad de todos sus pecados, esperábamos que la venida del Papa, significara lo mismo, Pero lo creo difícil, en un pais  en donde capturan al fiscal anticorrupción por corrupción y al secretario de seguridad de Medellín por alianza con bandas criminales, la Iglesia para no quedarse atrás, pone como ejemplo de reconciliación  a un modelo de intolerancia y fanatismo. El País del Sagrado Corazón de Jesús, definitivamente !!!